Se levanta a las 3 am para vender en el frío: así trabaja don Gustavo
En días de temperaturas bajas, su rutina refleja la forma en que distintas personas sostienen actividades esenciales
David Álvarez
Las mañanas frías han marcado la rutina de quienes trabajan en la calle desde antes del amanecer. Entre ellos está don Gustavo, de 60 años, quien vende jugos y desayunos en avenida Revolución.
Cada día se despierta a las 3 de la mañana y coloca su puesto a las 4:30, cuando la temperatura aún es baja y el viento recorre la zona sin pausa.
En su mesa acomoda jugos envasados, yogures, galletas y otros productos de desayuno que traslada en cajas desde su domicilio.
Él explica que, aunque este es su ingreso constante, si aparece algún trabajo temporal acepta cuando puede, porque considera que aún tiene fuerza para moverse entre distintas actividades.
El frío de la madrugada condiciona todo el proceso. Antes de salir de casa reúne varias capas de ropa para mantener el cuerpo a una temperatura estable: playeras, chamarras, gorro y bufanda.
Comenta que aun así las manos se le endurecen cuando acomoda los productos, arma la mesa y abre las cajas en las que transporta la mercancía.
“Sí hace mucho frío. Mira, vengo con mucha ropa encima porque está muy canijo. También cuando llueve, pero tenemos ahí con qué cubrir las cosas, y con el frío nada más de estar ahí con cubriéndose”, dijo.
Con el amanecer cambia la composición de quienes circulan. Llegan estudiantes del COBAQ 1 y del Conalep, quienes bajan del transporte o caminan a paso apresurado para llegar a tiempo.



























