Una manda que hace conciencia: Matilde peregrina desde hace tres años
“Me duele saber que ya soy mayor y no sé si Dios me permita continuar peregrinando unos años más”
Armando Manzo
Ella viene de Menchaca, se llama Matilde González Hernández y viaja con la peregrinación femenina porque tiene que pagar “una manda” de hace tres años.
La “manda” a cumplir es para agradecer la salud de su hija, ya que, si bien no era una cosa muy grave, a ella le preocupó mucho la situación y por ello pidió por la sanación física y de todo o que pudiera traer de su vástago.
Pero no solo se sincera aceptando que tenía una deuda con la Virgen morena desde hace un trienio de años, también lo hace sobre su condición física.
Licenciado en Ciencias de Comunicación. Experiencia en trabajo de reportero a pie, jefe de información y columnista



























