Realizar una consulta con un profesional cualificado ya sea un dermatólogo o cirujano plástico, para evaluar la idoneidad del tratamiento y aclarar todas las dudas, es importante que el profesional tenga su cédula y certificación para poder realizar procedimientos estéticos, no solo cuenta el título de médico general.
El profesional debe conocer el expediente clínico del paciente quien debe informar cualquier condición médica preexistente, alergias, medicamentos que se estén tomando incluyendo suplementos y si se ha recibido alguna vacuna recientemente, condiciones médicas como diabetes, hipertensión, problemas cardíacos, etcétera.
Es importante que conozcas los posibles efectos secundarios de la toxina botulínica, como dolor o sensibilidad en el lugar de la inyección, hematomas o protuberancias, y saber que suelen ser temporales y desaparecen en pocos días o semanas, siguiendo los cuidados que el profesional debe extender.
Hacer el tratamiento en una clínica certificada, consultorio del médico tratante y jamás en una casa o salones de fiesta.
Conocer cuál es la sustancia que el profesional utilizará, esta debe estar cerrada al igual que las jeringas y utensilios que se utilizarán durante el proceso.
Seguir cuidadosamente las instrucciones del cirujano posteriores a la aplicación para ver óptimos resultados.
Ser realista, esto es algo que el profesional debe de hacerte ver antes de la aplicación, “cada persona es diferente y cada quien tiene rasgos particulares, por lo que cada trabajo tendrá su propia personalidad y el profesional debe indicar cuáles serán los resultados y no crear falsas expectativas”.