Cuna histórica de Xalapa y símbolo de identidad cultural, el barrio de Xallitic combina tradiciones centenarias y reconocimiento como Barrio Mágico con una problemática persistente: los suicidios en su puente
El aumento de más de un peso en la gasolina premium y el diésel en Xalapa ha llevado a conductores a optar por la gasolina magna como estrategia de ahorro
Tras su desaparición en 2019, comerciantes de la zona del estadio reportan pérdidas de hasta 80% en sus ventas y una fuerte caída en la afluencia de clientes
¿Te quedas fuera de la conversación? Mandamos a tu correo el mejor resumen informativo.
En los noventa, una nueva generación de estudiantes ingresó a las instituciones educativas. Estos estudiantes tenían antecedentes de haber desarrollado habilidades en el campo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) como parte de su vida cotidiana. El uso de las TIC por esos jóvenes los diferenciaba de las generaciones anteriores de estudiantes y de sus maestros, las diferencias son tan significativas que ha despertado recientemente la atención entre educadores y analistas de la educación.
Denominados “nativos digitales” o la “generación de la Red”, se dice que estos jóvenes han estado inmersos en la tecnología toda su vida, imbuyéndolos de sofisticación, habilidades técnicas y preferencias de aprendizaje para las que la educación tradicional no estaba preparada. Se han realizado grandes tesis sobre la naturaleza de esta nueva realidad educativa y sobre la urgente necesidad de una reforma educativa integral en respuesta. Una sensación de crisis inminente impregnó este debate. Sin embargo, la situación dista mucho de estar clara. (El debate sobre los “nativos digitales”: una revisión crítica de La evidencia Sue Bennett, Karl Maton y Lisa Kervin. Revista Británica de Tecnología Educativa Vol. 39). “La educación misma debe cambiar fundamentalmente para adaptarse a las habilidades e intereses de los estos “nativos digitales”. Argumentamos que, si bien tales exigencias de mayores cambios en la educación están siendo ampliamente propuestos, han sido objeto de poco escrutinio crítico, están poco teorizados y carecen de una base empírica sólida. Existe, por tanto, una necesidad apremiante de investigación teóricamente informada”.
CNN en Ciencia y Tecnología expone que: El “nativo digital”, un término acuñado por el autor estadounidense Marc Prensky en 2001, emerge como el grupo demográfico dominante en el mundo, mientras que el “inmigrante digital” se vuelve una reliquia de un momento previo. El concepto describe el cambio generacional en el que las personas son definidas por la cultura tecnológica con la que están familiarizadas. Prensky define a los nativos digitales como aquellos que nacieron en una “cultura nueva”, mientras que los inmigrantes digitales son pobladores del viejo mundo, quienes vivieron en una era analógica e inmigraron al mundo digital y luchan más que los nativos para adaptarse al progreso de alta tecnología.
Prensky dice que en ningún momento de la historia la tecnología se ha movido tan rápido como ahora. Hoy en día los nuevos gadgets (dispositivos) de alta tecnología pueden ser cosa del pasado incluso antes de llegar a las tiendas. Después de la revolución industrial, la aceleración de la tecnología se había estancado. Así que, con el ascenso meteórico de nuevos medios de comunicación sociales como Facebook, Twitter, YouTube y Skype, la historia sugiere que el mundo está ansioso por ver que llegue una desaceleración. Pero esta vez cualquier desaceleración en la era digital es un “mito”, ya que la innovación sólo avanzará “más rápido (…) y más y más rápido”, a decir de Prensky. “No estamos en una transición hacia otro periodo de estabilidad, y ese es el punto clave. Las personas siempre estarán atrasadas ahora y eso será una tensión con la que tendrán que lidiar”.
“Una parte importante de la educación tiene que ver con información: sobre el mundo que nos rodea, sobre los otros y sobre nosotros mismos”, refiere Bruner (2000). El conocimiento siempre implica información (aunque vaya más allá) y, por otro lado, crecientemente empieza a importar el manejo de información sobre el conocimiento. Desde la invención de la escritura, la más rica información estuvo depositada en textos que eran accesibles sólo para una pequeña minoría, incluso hasta entrado el siglo XIX en que todavía los niveles de analfabetismo eran extraordinariamente altos alrededor del mundo. Con la invención de la imprenta en el siglo XV se produce una verdadera revolución, al quedar la escritura registrada en textos de fácil reproducción. Pero también, el libro y los periódicos demoran en masificarse y sólo en las últimas décadas experimentan una explosión.
En este siglo, la información disponible y accesible es completamente distinta; ella es cada vez más abundante y fácil de obtener, como lo muestran los datos sobre el uso de la Internet y la Web comenta María Leticia De Anda Munguía “El impacto de la tecnología en la educación de los jóvenes”. Las supuestas demandas y necesidades de una nueva generación de nativos digitales deben ser tratadas con precaución. Esto no es para descartar otros argumentos esgrimidos a favor de los cambios en la educación que se basan en la teoría y están respaldadas por evidencia clara de investigación, pero sugerimos que los mismos estándares deben cumplirse antes de que se realice un cambio radical sobre la base de la tecnología digital, proponen Sue Bennett, Karl Maton y Lisa Kervin.
María Leticia de Anda Munguía del CCH dice: México no ha sido la excepción en el incremento del uso de las TIC; de acuerdo con el INEGI, que obtuvo sus datos en el Módulo sobre Disponibilidad y Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares 2014 (MODUTIH 2014), los resultados son los siguientes: el acceso a las tecnologías digitales es predominante entre la población joven del país de los 12 a los 17 años, el 80% se declaró usuaria de internet en 2014. Entre los niños de 6 a 11 años, el acceso es igualmente significativo (42.2%) y es de esperar que crezca con rapidez. Sin embargo, también se observa que la proporción decae conforme aumenta la edad. Para el siguiente grupo, de 18 a 24 años, la proporción se reduce a 2 de cada 3 mientras que la mitad de los adultos jóvenes, de 25 a 34 años, dispone de las habilidades y condiciones para realizar tareas específicas en internet.
En la era del conocimiento, el acceso a Internet se encuentra asociado de manera importante con el nivel de estudios. De la población que cuenta con estudios de nivel superior (licenciatura o posgrado), nueve de cada diez ha incorporado el uso de Internet en sus actividades habituales; más de dos tercios de los que acreditaron el nivel medio superior (preparatoria o equivalente) también lo hacen.
De las tres principales actividades realizadas en Internet reportadas en el 2014, la más recurrente está vinculada a la búsqueda de información (67.4%), seguida del acceso a redes sociales (39.6%) como medio de comunicación (38.5%), y tanto las actividades de apoyo a la educación como el entretenimiento tienen una proporción similar (36%). El porcentaje de jóvenes que dijo saber usar Internet en 2010 alcanza casi el 70%; mientras que la proporción con acceso a Internet en su casa se incrementó 4.6 veces en la última década. Las redes sociales son el principal uso que tanto hombres como mujeres le dan a Internet, seguido por la búsqueda y recepción de información y en menor medida chatear. Facebook es la red social preferida de las y los jóvenes mexicanos.
Hay un aspecto relevante que valorar: ¿Cómo desarrollar las funciones cognitivas superiores (resolución de problemas, detección de problemas, planificación, reflexión, creatividad y una comprensión más profunda) que son indispensables en un medio saturado de información, evitando que la educación quede reducida al nivel de las competencias básicas o elementales?
De Anda Munguía también expresa: En suma, nos encontramos en tránsito desde una educación de base de baja tecnología a una educación de base de alta tecnología. Educación que enfrenta varios desafíos: formación y capacitación docente para utilizar y acompañar el proceso educativo promoviendo un conjunto de nuevas habilidades que proporcionan a las personas la capacidad de desempeñarse en ambientes computacionales y tecnológicos (informational literacy) o alfabetismo informativo, incluso algunas organizaciones están publicando estándares educacionales que definan lo que todos los estudiantes deberían saber acerca de las nuevas tecnologías. También invertir en las nuevas tecnologías para dotar a las instituciones de los recursos que permitan insertarse en los procesos mundiales, no hacerlo puede llevar al rezago de las naciones y de sus personas, señala la UNESCO.
Aunque deben ser motivo de exhaustiva investigación, las TIC en las escuelas ofrecen a los jóvenes herramientas para desarrollar habilidades para la vida en relación con el manejo de información y la comunicación con otras personas. Con las TIC, una escuela puede estar conectada al mundo, independientemente de su ubicación geográfica, y aprovechar los recursos educativos disponibles en Internet. Los jóvenes pueden participar de aquellas actividades que realizan los jóvenes en todo el mundo (música, juegos, espacios sociales, producción de contenidos, etcétera). En resumen, “las TIC en las escuelas permiten a los jóvenes de familias pobres participar de las mismas oportunidades que ofrecen las TIC a otros jóvenes. Ante esta dinámica, el sistema educativo tiene un reto muy importante. Debe cuestionarse a sí mismo, repensar sus principios y objetivos, reinventar sus metodologías docentes y sus sistemas organizacionales”.