2024 en llamas: Muertes, estiaje y daños a la fauna, consecuencias del año más caluroso en Veracruz
El 2024 quedará registrado como uno de los años con récord histórico de sequía y altas temperaturas para el estado
Miguel Salazar
Estudios de investigadores locales documentan, en una reacción en cadena, cómo la escasez de agua llevó a la acentuación de movilizaciones en algunas ciudades, que a la vez provocaron mayores problemas de vialidad, así como más estrés e irritabilidad.
Ante la crisis hídrica, en acciones sin precedentes, sanitarios públicos y de algunas instituciones no prestaron servicio durante las olas de calor.
Además, durante los meses de abril y mayo, representantes de establecimientos confirmaron el incremento en las compras de ventiladores y aires acondicionados, con los consecuentes apagones eléctricos en lugares como el puerto de Veracruz.
En Papantla, ubicado al norte del estado, también hubo medidas que marcan un parteaguas. En algunas escuelas de educación básica, a mediados de mayo, tomaron la decisión de solo tener clases presenciales dos días a la semana y tres, en modalidad digital.
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Panorama general de sequía
Al hacer un recuento, Jessica Luna Lagunes, meteoróloga de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) explica que al corte del 15 de mayo, 193 de 212 municipios presentaron algún índice de sequía; aunque no fue la mayor cantidad, enfatiza que el grado de índice sí fue histórico.
La información compartida indica que en 2024 hubo 40 municipios con el índice mayor de sequía (sequía excepcional), categoría descrita por el Servicio Meteorológico Nacional como un estrés considerable en cuanto al déficit de nivel de ríos, de presas y de vegetación.
“En Veracruz hubo un déficit de hasta el 50 por ciento de lo que normalmente llueve al corte de mayo y se registraron también intensas olas de calor. En años anteriores solo duraban de cuatro a siete días máximo y ahora duraron 10 y 15 días; la última, un mes”.
Un ejemplo es Xalapa, donde a inicios de junio se contaron 30 días consecutivos con temperaturas por arriba de los 30° Celsius, lo cual originó un estrés térmico tanto en la capital del estado como en otras regiones de la entidad.
La jefa de Hidrometeorología de la Conagua confirma una disminución de lluvia en los últimos años. Están identificados como los más secos 2020, 2021, 2022 y 2023; 2024, a finales de noviembre, se ubicó como el quinto año más seco desde 1981.
Calor superó récords históricos
En 2024 se superaron récords históricos de temperaturas máximas en municipios como Platón Sánchez, San Juan Evangelista, Veracruz, Orizaba, Isla, y Chalahuite, municipio de Tuxpan.
Por su parte, Xalapa, la capital del estado se quedó a poco de igualar su récord histórico de calor de 39.5° Celsius, el miércoles 8 de mayo cuando el termómetro marcó 38.8 grados.
Platón Sánchez en 1946 registró una máxima de 47° Celsius y en 2024 alcanzó los 48 grados; en 1999, Isla registró 45 grados y ahora, 46 grados. El puerto de Veracruz rompió récord de temperatura máxima el 17 de mayo con 41 grados Celsius; en 1999 y 2008, la máxima fue de 40.5
En Orizaba, el récord actual mensual y anual fue el 8 de mayo, cuando llegó a 38.8° Celsius. Los anteriores fueron, el mensual, de 38.4, el 9 de mayo de 1998, y el anual, de 38.5, el 28 de marzo de 1973.
La temporada de calor de este año ocasionó que la gente ahora se preocupe más por su salud, principalmente aquellos que padecen diabetes e hipertensión, dice el director general del Escuadrón Nacional de Rescate (ENR), Vicente Leyva de la Cruz.
Además, los servicios de urgencia aumentaron a causa de personas que sufrieron golpes de calor o deshidratación.
El personal del ENR también ayudó a bomberos y a Protección Civil en el combate de incendios en Teocelo y Xico, incluso a su mismo personal le tocó atender a dos elementos de su corporación que sufrieron deshidratación mientras atendían emergencias.
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Daños a la fauna silvestre
El biólogo y doctor en Neuroetología Isac Mella Méndez confirma que en Xalapa hubo daños a la fauna silvestre e incluso emitió recomendaciones para colocar bebederos en árboles o sitios donde perros y gatos no fueran una amenaza.
A partir de estudios de modelaje, el investigador menciona que es posible ver el panorama a mediano plazo: “Lo que puede ocurrir es demasiado grave, principalmente para animales con gran necesidad de agua o que les afecta mucho la temperatura”.
En ciertas especies de reptiles, cuando colocan los huevos, si aumenta la temperatura, la mayoría serán hembras, y si están por debajo de 31 grados, serán machos.
“Al haber una excesiva temperatura la mayoría que van a nacer serán de un solo sexo y eso puede repercutir en la estructura de la población y en su dinámica, porque no tendrán con quién aparearse y puede haber un declive poblacional”.
En cada uno de los grupos, añade, también se ven los efectos, lo mismo que en plantas, pues están asociadas con especies de animales que les brindan recursos como alimentación, semillas y polen.
En insectos también se han visto consecuencias por el calentamiento: “Si las flores duran menos o se secan, los polinizadores ya no tienen de qué alimentarse”.
Lo anterior repercute en la estructura de la vegetación; al no haber recombinación genética entre individuos, no se generan las semillas que se necesitan para repoblar nuevamente, añade.
De acuerdo con los expertos, el cambio climático se vio reflejado en 2024 y es altamente probable que vengan sequías más prolongadas y olas de calor más intensas.
Quizá, los registros históricos continúen superándose por el déficit de lluvias que se ha presentado consecutivamente en territorio veracruzano.
Temporada de calor dejó disminución de alimentos y muertes
Entre las consecuencias a la ganadería, destaca el hecho de que algunos productores tuvieron que malbaratar sus vacas antes de que murieran. Una res en buen estado puede valer más de 24 mil pesos, mientras tanto, en caso de estar adelgazada, el precio va de los 8 mil a los 10 mil pesos.
“Antes preocupaba la época de la llamada Canícula, que es un periodo de calor elevado entre el periodo de lluvias, pero en este año prácticamente desapareció y hubo mucha discrepancia en cuanto a los tiempos de siembra y de producción”.
Detalla que aunque las afectaciones fueron en todos cultivos, los perennes, como la naranja, aguacate, limón y mango tardarán de tres a 10 años en recuperarse mientras que los cultivos de granos básicos, como el arroz, el frijol, las habas y el maíz, no tardarán mucho en recuperarse, pues su ciclo de producción es anual.
La importación de alimentos, “aunque no es de la misma calidad de los productos que se están produciendo en México”, ayudan a garantizar el abasto a nivel nacional.
Protestas y bloqueos por agua
Las altas temperaturas, la sequía y el estiaje de este año dejaron preocupados a habitantes de Veracruz, principalmente por la falta de agua.
La escasez de agua se agudizó a causa de la disminución de ríos y manantiales, al grado de que habitantes de Xalapa, Banderilla, Coatepec, Veracruz, Chiconquiaco e Ixtaczoquitlán, entre otros municipios, salieron a las calles para protestar con frecuencia y exigir el abasto del líquido.
Xalapa enfrentó un estiaje mayor que otros años por lo que la compra de tinacos o contenedores fue al alza; en las calles era común ver el traslado de esos recipientes. Incluso, en algunas casas se habilitaron sistemas para aprovechar el agua de lluvia.
En esta capital, los bloqueos de calles y avenidas fueron constantes a causa de la falta de agua y en Ixtaczoquitlán ciudadanos se enfrentaron con la policía, incendiaron una patrulla, causaron destrozos en el Ayuntamiento y amagaron con incendiar esas instalaciones.
La falta de agua también provocó la suspensión de clases en escuelas de Xalapa, Veracruz y Boca del Río, principalmente, pues no había ni siquiera para el aseo de los sanitarios.
El verano de este año fue el más caluroso y para abastecerse de agua, habitantes de distintos municipios tuvieron que recurrir al servicio de pipas.
En Xalapa, los manantiales de la congregación de El Castillo sufrieron una mayor sobreexplotación y el 6 de junio habitantes de ese poblado cerraron el acceso a piperos; según ellos, alrededor de 50 pipas hacían entre 10 y 8 viajes diarios para extraer 10 mil litros de agua por cada uno.
En Tuxpan, el río Tuxpan bajó notablemente su volumen y su cauce fue invadido por agua del mar; habitantes recibieron agua salada en sus viviendas. Ese fenómeno es conocido como cuña marina.
En la zona de Zoncuantla, del municipio de Coatepec, el tandeo del agua no es una práctica común, sin embargo, ante la escasez estuvieron a punto de practicarlo, pues hubo ríos y ahora que se secaron, sostiene Paulo Landa, agente municipal de La Pitaya.
“Las laterales del del río Consolapa están pobladas por mucha vegetación, por muchas hayas, pero en este año las hayas perdieron sus hojas en un tiempo que no era el indicado, lo cual quiere decir que estaban sacrificando su follaje para sobrevivir” a las altas temperaturas.
“Hubo casas que no tuvieron agua durante dos o tres días seguidos, a pesar de que es una zona rica por el manantial Ojo de Agua”.
Lo anterior, agrega, dejó en claro la importancia de cuidar la naturaleza para garantizar el abasto de agua.
Con información de Maribel Sánchez / Diario de Xalapa



































