Melanie, la historia de la joven que logró superar la leucemia gracias a un trasplante de médula ósea
Doctor José de Jesús Loeza Oliva explica que donar células madre da una segunda oportunidad de vivir sin que el donante corra riesgos
Doctor José de Jesús Loeza Oliva explica que donar células madre da una segunda oportunidad de vivir sin que el donante corra riesgos

Ariadna García
Melanie Tejeda Cruz fue diagnosticada, a sus 12 años, con leucemia linfoblástica aguda. Luego de 120 quimioterapias creyó que la había superado, pero el cáncer regresó. Aunque las ganas de seguir luchando desaparecían, hace dos años recibió un trasplante de médula ósea donada por su hermana Ana Catherine que le dio otra oportunidad de vivir.
A partir del 2016 y durante cuatro años estuvo recibiendo quimioterapias semanales con complicaciones e internamientos muy largos en el Centro Estatal de Cancerología “Dr. Miguel Dorantes Meza”; ya en 2020, inició su protocolo de vigilancia; todo estuvo bien durante año y medio, pero después una recaída acabó casi por completo con su fe.
Los síntomas de la leucemia habían regresado: palidez, fatiga y moretones, entonces supo que algo no andaba bien. Tras los estudios que le realizaron le dieron la noticia del regreso de la enfermedad.
“Fue mucho más difícil que el primer diagnóstico, yo caí en depresión muy fea y ya no quería el tratamiento, sabía que serían otros cuatro años de quimio semanal y que era un volado. Por lo que he visto y sé, después de una recaída y seguir con quimios ya se tienen muchas menos probabilidades de poder curarte. En realidad, había perdido mucha de mi fe y decidí dejar el tratamiento y no aceptar quimios”.
Tras esa decisión, su salud se vio muy deteriorada por lo que incluso, narra, estuvo por perder la vida, pero sus padres, que no la han dejado sola, la llevaron al hospital donde lograron estabilizarla y la animaron a retomar las quimios ahora con la esperanza de lograr un trasplante de médula ósea. Otro gran reto dado que este procedimiento no se realiza en Veracruz.

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Para lograrlo, requería ser trasladada a la Ciudad de México, estaba por cumplir la mayoría de edad y había mucha incertidumbre además por el alto costo. Después de un año, lograron referirla al Instituto Nacional de Cancerología para ser trasplantada y tuvo que pasar un año más para llevar a cabo el trasplante ante la cantidad de estudios que le pidieron de ella y su donadora: su hermana.
En junio de 2023 fue trasplantada con un 50 por ciento de probabilidad de rechazo, “pero gracias a Dios mi trasplante fue algo maravilloso”.
Gracias al apoyo que ha tenido desde entonces de la fundación Casa de la Amistad hasta ahora, pudo tener el acompañamiento necesario para que su salud mejorara pese al riesgo que ese procedimiento implica.
“Toda tu médula la barren con quimioterapia demasiado fuerte y tienes que estar aislado durante mucho tiempo. En el hospital estuve solita, durante un mes y una semana, yo lo viví de una manera bonita y tranquila porque tenía demasiada fe y hacía todos mis cuidados que tenía que tomar, hice todo lo que estuvo en mis manos. El trasplante lo recibí muy feliz y no tuve ninguna complicación a gran escala”, recuerda.
Su hermana Ana Catherine tenía 24 años cuando decidió ser su donadora. Desde el inicio estaba muy feliz de poder ayudar y dar una esperanza de vida a Melanie, “ella siempre estuvo dispuesta a donarme” porque además los médicos les explicaron que la donación de células madre, era como “quitarle un pelo al gato” pues rápidamente se regeneraría y no tendría repercusión alguna.

El trasplante “pegó” a los 15 días de recibirlo, estuvo en Ciudad de México para estar bajo supervisión y su salud mejoró. Ahora puede decir incluso que está curada después de dos años de esa intervención. Hace un mes le hicieron el último estudio y el trasplante sigue trabajando al cien por ciento.
Melanie quien actualmente tienen 21 años, originaria de Vega de Alatorre, aprovecha para llamar a la población a creer en la donación pues conoce casos en donde los propios padres de niños con cáncer se niegan a ser donadores aun cuando “a ellos no les afectaría en nada y para nosotros es mucho, para nosotros es algo invaluable”.
Hace un año, por fin pudo tocar la campana del Cecan, que simboliza la esperanza, la alegría y el logro en la lucha contra la enfermedad, un momento que le devolvió la fe que estuvo a punto de perder y de gran esperanza no solo para ella, sino para toda su familia que la ha acompañado en todo el proceso.
Aunque las secuelas son muchas a nivel físico, social y emocional, intenta recuperar su vida a través del arte, le gusta y disfruta pintar y hacer manualidades y sueña con poder estudiar la carrera de Artes Plásticas y vivir tranquila haciendo lo que más disfruta. Además, acaba de poner una heladería junto con su novio que la motiva a seguir adelante.
La donación de médula ósea puede salvar la vida de un pequeño con cáncer y el donador no enfrenta ninguna complicación porque ésta se regenera totalmente afirmó el oncólogo pediatra y trasplantólogo José de Jesús Loeza Oliva al señalar que existe mucha desinformación y tabús al respecto.
Los miedos alrededor de los trasplantes en México continúan pues es un país con una cultura de la donación aún en desarrollo.
Incluso señala que apenas se avanza en tener una red de donadores de órganos y tejidos, principalmente de donador de médula.
“Hay fundaciones que se dedican actualmente a ello, eso no tiene mucho tiempo, a capturar, Be The Match es una muy buena fundación que ya se encarga de recabar donadores, ellos tipifican la genética de las personas, identifican el HLA que es el Antígeno Leucocitario Humano, que es lo que nos hace la genética, y empiezan a formar ya esa red de donadores”.

Sostuvo que aún no se tiene tanta cultura de la donación, lo que podría obedecer a una falta de información porque, insistió, en realidad para el donador no hay riesgo mayor.
El trasplante de precursores hematopoyéticos, conocido como trasplante de médula ósea, es un procedimiento mediante el cual se destruye la médula ósea dañada de un paciente y se la reemplaza por precursores hematopoyéticos nuevos y sanos.
Entre los mitos más comunes es que el trasplante cura el cáncer y cura todo, lo que es falso, detalló, pues no se puede trasplantar a todos los niños e incluso solamente un 10 por ciento de los menores con este padecimiento requieren un trasplante por indicación médica; el 90 por ciento puede atenderse con otros tratamientos.
“Porque el trasplante no es inocuo, el trasplante tiene una alta morbi-mortalidad durante el trasplante, si tú tienes un paciente que tiene por ejemplo una leucemia de bajo riesgo, que sabes que se puede curar un 80-90% con quimioterapia y le haces un trasplante, en donde tienes una mortalidad de un 50 o más por ciento, estás sometiendo un riesgo innecesario”, detalló.
El especialista dijo que, aunque en el Cecan, donde labora, se lograron hacer trasplantes, actualmente están detenidos los procedimientos por diversas razones y para ello se debe acudir a Ciudad de México, Guadalajara Monterrey o el extranjero.
Para ampliar la concienciación se han tenido pláticas de trasplantes de células progenitoras hematopoyéticas para estudiantes, y público en general, para explicar de qué se trata.
“El donador realmente no tiene ningún problema, su médula se regenera y lo que tomamos son prácticamente pequeñas muestras para que nosotros, de acuerdo a la cantidad del peso del paciente, sea la cantidad de muestra que tomamos, pero el donador no tiene ningún problema, inclusive cualquiera de nosotros puede ser donador universal de médula”.
Con un trasplante, las posibilidades de curación son mayores en pacientes con cáncer de alto riesgo en comparación con un niño que se trata con lo convencional; es decir, con quimioterapia, radioterapia o algún otro tratamiento.
Loeza Oliva narra que al iniciar su trabajo con los niños deseaba “comerse y desaparecer el cáncer”, después descubrió que no iba a lograrlo y aunque su trabajo no se detuvo, intentaba enseñarles a los pequeños a vivir, a recuperarse y salir adelante, pero en realidad, sostiene, son ellos los que le han dado esa lección.

“Ellos tienen ese sexto sentido, ese don, platicar con un niño con cáncer es un aprendizaje de vida enorme, ellos viven el día a día, tienen muchos duelos, a ellos no les importa otra cosa más que estar jugando, estar platicando, un niño con cáncer es diferente, es una lección de vida”.
El 26 de septiembre se celebra en México el Día Nacional de Donación y Trasplante de Órganos y Tejidos con el que se busca conciencia y reflexionar sobre el valor de la donación con respecto a un creciente número de enfermos, cuya única posibilidad de seguir viviendo o de mejorar sus condiciones de vida concierne a la población.
La donación de médula ósea o células madre, no está considerada en los datos del estado actual de Receptores, Donación y Trasplantes en México del Sistema Informático Del Registro Nacional De Trasplantes (SIRNTS).
Sin embargo, resalta que, al primer semestre de este año, hay 19,408 receptores en espera de un órgano como son riñón de los cuales hay 16,492 personas en espera; en córnea 2,630; hígado 233; corazón 20; hígado-riñón 9; paratiroides 8; riñón-páncreas 7; páncreas 2; pulmón 2; cara 1; corazón-pulmón 1; extremidades 1; pulmón-pulmón 1 y riñón-riñón 1.
En el estado de Veracruz, hasta julio de este año, se habían realizado 17 trasplantes de córnea y 49 trasplantes de riñón.
La entidad se ubica en el lugar 18 con 21 donaciones concretadas de personas fallecidas al primer semestre de 2025.
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