Padres de familia y docentes aseguran que sí se puede lograr una vida saludable tras prohibición de chatarra
Primaria Rébsamen, en Xalapa, aplica campaña y programa de alimentación saludable
Maribel Sánchez
En recorrido se pudo constatar que en el recreo, la gran mayoría de los alumnos consume frutas y otros, alimentos preparados en casa, siguiendo las indicaciones emitidas en las escuelas.
En cuanto a la venta, se observa la ausencia de frituras, refrescos, jugos, galletas, botanas y dulces que antes eran de lo más común.
Primaria Rébsamen implementa plan de vida saludable
En cuanto a los vendedores, ofrecen tostadas de tortilla horneada o deshidratada, esquites sin mayonesa, hielitos de frutas, semillas de girasol, palanquetas, barras de amaranto con miel y cacahuates tostados, por mencionar algunos.
La directora Eloísa Constantino Morales afirma que desde antes del 29 de marzo, ya seguían una dinámica de alimentación saludable y los vendedores retiraron los dulces.
A partir del 31 de marzo, en los puestos instalados expenden frutas y verduras, quesadillas asadas, entomatadas, sándwich de queso panela o pollo. Se privilegia lo asado y horneado, para evitar las grasas.
Al referirse a la relación con los padres de familia, explica que se mantiene una campaña informativa de hábitos saludables y alimentos en las escuelas.
Los adultos responsables cuentan con material de consulta donde además de recomendaciones para tener una mejor alimentación, encuentran sugerencias sobre actividad física, higiene bucal y cuidado de los ojos.
En un tríptico, tienen información detallada para lograr alimentos saludables y platillos equilibrados.
El profesor de educación física Zenón Hérnandez Carmona enfatiza la importancia de la alimentación equilibrada para tener la energía necesaria para realizar las actividades.
“Hay que desayunar y evitar alimentos difíciles de digerir, pues provocan sueño y cansancio. Como educador y formador siempre les hago la recomendación de traer agua y una fruta”.
Recuerda que la misión es combatir el sobrepeso y la obesidad, condiciones que incrementan el riesgo de desarrollar diabetes, hipertensión y enfermedad cardiovascular.
“Lo que le pongo a él, lo llevo yo a mi trabajo”, expresa una de las mamás, quien afirma tener la convicción en que habrá avances benéficos.
Una de las preocupaciones de profesores como Hugo Mota Ortiz, en la colonia Obrero Campesina; Josefina Espinosa Marcial, en Campo de Tiro, y Lilia Martínez Cruz, en Culturas Mexicanas, es la venta en el exterior.
Coinciden en que a la hora de la salida, hay varios vendedores, especialmente de frituras, algodones de azúcar y postres, y poco pueden hacer al respecto.
“Allí es tarea de los padres de familia restringir la compra, evitar darle dinero a los más grandes y generar la conciencia del daño a la salud”, enfatiza Josefina Espinosa.





























