Sustancias químicas en productos cotidianos aumentan la pubertad precoz: pediatra
Señala que aunque no siempre requiere tratamiento médico, sí debe ser evaluada por especialistas
Maribel Sánchez
¿Qué son los disruptores endocrinos?
Entre los compuestos más comunes mencionados están el bisfenol A (BPA), los ftalatos, parabenos, PFAS, plaguicidas, retardantes de flama y benzofenonas, todos vinculados con alteraciones hormonales.
Productos ¿seguros?
Lo más grave, señala el médico, es que muchos de estos productos están etiquetados como seguros, pero pueden tener efectos nocivos que se manifiestan años después.
Comenta que los efectos más preocupantes de la exposición incluyen pubertad precoz —antes de los ocho años—, obesidad, diabetes, trastornos de atención y desarrollo, alteraciones en la tiroides y el sistema inmune, así como malformaciones en bebés varones.
El pediatra subraya que hay etapas especialmente vulnerables, como el embarazo, la lactancia y los primeros años de vida, cuando el sistema hormonal aún está en formación.
Para reducir riesgos, recomienda sustituir plásticos por vidrio o acero inoxidable, evitar calentar alimentos en recipientes plásticos y evitar cosméticos con parabenos, ftalatos o fragancias artificiales.
También define como fundamental lavar frutas y verduras, ventilar los espacios cerrados y evitar el uso excesivo de aromatizantes o pesticidas dentro de casa.
Otra medida preventiva importante es revisar las etiquetas de los productos y elegir aquellos libres de BPA, PFAS y otros compuestos nocivos.
El pediatra recomienda que niñas y niños no jueguen con productos de uso adulto como esmaltes, perfumes, pinturas de labios u otros.
“La prevención comienza con la información”, afirmó. “Los padres deben conocer estos riesgos y tomar decisiones más seguras para el bienestar de sus hijos”.
En caso de detectar señales como un desarrollo físico acelerado o signos tempranos de pubertad, sugirió la visita al pediatra.
“La pubertad precoz puede ser una señal de alerta. No se debe normalizar ni dejar pasar sin una evaluación médica”, subraya.
¿Cuáles son las señales que no son normales?
Enumera que una niña menor de ocho años tenga crecimiento acelerado, crecimiento temprano de senos, olor en axilas o vello púbico y cambios bruscos de humor.
“La pubertad precoz va en aumento. Y aunque algunos digan ‘a mí también me pasó y aquí estoy´, no significa que esté bien”, puntualiza.
Finalmente, el especialista llama a fortalecer la educación sobre salud ambiental y hormonal desde el hogar y las escuelas, como parte de una cultura de prevención, pues aunque algunos casos pueden ser benignos, otros pueden tener causas más graves.



























