Veneno de abeja, secreto medicinal escondido en un aguijón con potencial anticancerígeno y antidiabético
Entre sus propiedades más destacadas se encuentra la capacidad de regular procesos inflamatorios en el páncreas
Maribel Sánchez
Académicos comparten que algunas de las actividades farmacológicas del veneno de abejas que están identificadas incluyen la anticancerígena y antidiabética.
Asimismo, la actividad antiinflamatoria, antiviral, antibacteriana, antiartritis, antifúngica, antriprotozoaria, además de potencial radioprotector.
Entre sus propiedades más destacadas se encuentra la capacidad de regular procesos inflamatorios en el páncreas, lo que favorece la síntesis de insulina y podría beneficiar a pacientes con diabetes tipo 2.
Los análisis también han revelado que el veneno de abeja protege frente a la radiación gamma y de rayos X; posee también eficacia antioxidante, capaz de neutralizar radicales libres y prevenir daños celulares por radiación tóxica.
Hay potencial para usarse contra enfermedades como el VIH
En cuanto al efecto antiinflamatorio, se señala que se ha comprobado en casos de artritis, donde reduce la inflamación articular y mejora la movilidad, lo que podría convertirla en una alternativa complementaria a los tratamientos actuales.
Las propiedades antimicrobianas del veneno de abeja son igualmente relevantes, sostienen. Su eficacia contra bacterias que causan enfermedades inflamatorias en la cavidad nasal, así como su acción frente a bacterias Gram positivas y Gram negativas.
Se añade que la apitoxina también actúa como agente antifúngico y antiparasitario, con eficacia contra la leishmaniasis, enfermedad causada por parásitos del género Leishmania, y otros hongos patógenos que afectan a humanos.





























