Alto Lucero combate la violencia con música; infancias y adolescentes se forman artísticamente [Fotos]
Directora de la Casa de Cultura afirma que han logrado llegar a 500 niños y niñas
Directora de la Casa de Cultura afirma que han logrado llegar a 500 niños y niñas

Maribel Sánchez
Alejandra Aguilar Aguilar, directora de la Casa de Cultura local, afirma que entre las preocupaciones están la inseguridad y la insensibilidad extendidas por todas partes.
En la búsqueda por brindar herramientas que alejen a las niñas, niños y adolescentes de lo relacionado con la violencia, explica que tienen un programa de formación artística.
En entrevista, explica que han logrado llegar a 500 niños y niñas, quienes tocan el arpa u otros instrumentos como la jarana y la guitarra. También hay clases de vocalización.

Aunque acepta que no es fácil, porque Alto Lucero tiene localidades distantes las unas de las otras e incluso en zona costera, comenta que sí hay talleres en el centro cultural, en la cabecera del municipio, pero también llegan a otros lugares.
Los maestros se trasladan a las distintas localidades, donde se ha abierto espacio en las escuelas de educación básica.
Los profesores, abunda, son nativos de Cerrillos de Díaz, el sitio conocido como cuna de arpistas, músicos tradicionales dispuestos a compartir lo que saben y a apoyar a las autoridades locales en lo que consideran una iniciativa valiosa y noble.
“Es un lugar prodigioso. En Cerrillos, la mayoría son artistas, son músicos natos y también fabrican las arpas, jaranas y guitarras. Es tierra de lauderos”Alejandra Aguilar Aguilar
Sobre el proyecto, describe como fundamental buscar estrategias para lograr el contacto de las nuevas generaciones con las manifestaciones artísticas, como fortalecimiento de su identidad y, al mismo, tiempo, como una manera de entretenerse y socializar de manera sana.

Según lo explicado, además de las clases en la Casa de Cultura, hay un calendario de visitas a las escuelas, de común acuerdo con los docentes de grupo, con el fin de no afectar el programa académico.

En tres años, afirma hay buenos resultados. Incluso ya hay un ensamble, Son de Cultura, que se presenta en distintas festividades locales y de la región.
Afirma convencida que sí se le puede hacer frente a la violencia. En Alto Lucero, es con música, subraya.
Está integrada por los menos 80 voces de diversas edades y cuenta con un amplio repertorio de canciones del dominio público, que cantan en náhuatl; su más reciente presentación se realizó en la Cumbre Tajín