Artistas unen sus voces para pedir que se dignifique el arte circense en espacios de Xalapa
Afirman que es momento de darle al circo contemporáneo el lugar que merece dentro del ecosistema artístico de la ciudad
Maribel Sánchez
La cofundadora del colectivo Xala pal Circo declara en entrevista que es momento de darle al circo contemporáneo el lugar que merece dentro del ecosistema artístico de la ciudad.
La visibilidad, el reconocimiento profesional, las condiciones laborales dignas y el acceso a espacios de formación y presentación siguen siendo deudas pendientes, coinciden.
“Hay demasiado artistas circenses”, insiste Janine. Desde Xala pal Circo, se busca no solo reunirlos, sino articular esfuerzos: generar redes, compartir talleres, crear escenarios comunes.
En su página de Facebook se pueden encontrar talleres, espectáculos, convocatorias y muestras del trabajo que se desarrolla en la ciudad.
“Creo que la complejidad es lo que más causa sorpresa: ver a alguien sobre un monociclo, con dos aros, una pelota y una sombrilla, todo en equilibrio, es algo que merece ser reconocido”, asegura.
¿Quiénes son los artistas circenses que hay en Xalapa?
César Alejandro suma casi una década en el malabarismo y el arte escénico. Su trabajo se centra en el equilibrio sobre roda bola y el juego con múltiples objetos, desarrollando una investigación física.
Adrián Acosta ha participado en 30 montajes teatrales. Es actor, bailarín, músico, titiritero, iluminador y malabarista. Su trabajo como fueguero, zanquero y malabarista de contacto lo ha llevado a recorrer distintos puntos del estado de Veracruz.
Carlos Carlin, originario de Tierra Blanca, es estudiante de danza contemporánea y especialista en “breaking”. Con más de diez años de experiencia, ha impartido talleres centrados en movimiento urbano y cuidado corporal.
Fervor mezcla malabares, machincuepas, narración oral, teatro físico y danza. Su propuesta es lúdica, itinerante y callejera, enfocada en el contacto directo con el público.
José Arturo Sosa Rueda, malabarista urbano desde 2010, se especializa en el manejo de pelotas, clavas y objetos de contacto desde una perspectiva corporal y expresiva.
Pepe García se ha formado en malabarismo con fuego, acrobacia, clown y monociclo durante ocho años. Su disciplina principal es el fuego, con el que buscar crear espectáculos visualmente potentes.































