Culturasábado, 19 de julio de 2025
José Luis brilla con su saxofón junto a la Xalli Big Band, pero en el jazz surgió su exitosa trayectoria
El saxofonista veracruzano ha logrado ganarse un lugar en la escena local y nacional
Maribel Sánchez
El saxofonista veracruzano ha logrado ganarse un lugar en la escena local y nacional
Maribel Sánchez

Para el saxofonista veracruzano José Luis Escobar Ruiz, el jazz es más que un género: es un refugio, una zona segura a la que siempre puede volver. En este momento de su vida profesional, el músico celebra un renacer artístico tras años difíciles para el sector independiente, golpeado fuertemente por la pandemia.
Aunque el camino de recuperación aún está en curso, José Luis vive un momento luminoso desde la institución, se ha consolidado como integrante de la Xalli Big Band y recientemente ha sido parte de la obra Derretir las esquinas, la más reciente producción de la Organización Teatral de la Universidad Veracruzana (ORTEUV). Esta confluencia entre música y escena, dice, representa un reencuentro con el teatro que valora profundamente.
“La UV me ha resuelto caprichos”, expresa con gratitud. Recuerda que mientras era estudiante también se interesó por el teatro, donde musicalizó montajes universitarios y profesionales que llegaron incluso a festivales. Retomar esa colaboración ahora, desde una posición más sólida, lo ve como “un salto enorme”.
En entrevista, ahonda que desde la iniciativa privada el camino no ha sido sencillo. A Jazz House Collective, agrupación con la que ha compartido grandes logros, la pandemia les “tiró” muchas fechas importantes en 2020 y 2021. El impacto fue fuerte, pero nunca se detuvieron. Hoy, siguen trabajando en reconstruir sus espacios individuales.
Con entusiasmo, comparte que este año participará con Ska Jazz en el Festival de Jazz de Campeche, y después viajará a Nuevo León. “Volver a salir, volver a tocar fuera, se siente increíble”, afirma. Para él, esos viajes son una forma de reconectar con la escena y con el público.
Sobre el movimiento del jazz en Xalapa, se muestra optimista. Considera que hay una nueva ola creciente, alimentada por jóvenes talentosos que llegan a estudiar al Centro de Estudios de Jazz de la Universidad Veracruzana (JazzUV). “Tocan increíble y apenas están comenzando la carrera”, destaca.

Hace una década, se hablaba de Xalapa como un semillero de talentos del jazz. Hoy, asegura, esa idea no solo se mantiene, sino que ha dado frutos: muchos egresados están haciendo carrera en otras entidades como Nuevo León, Tlaxcala o Querétaro, e incluso fuera del país.
“Hay muchos movimientos de jazz en México liderados por egresados de JazzUV”, afirma. Esa dispersión ha permitido que se cree una comunidad nacional, con conexiones reales, colaboraciones constantes y una visión compartida sobre el valor de este lenguaje musical.
Dentro de la Universidad Veracruzana, José Luis también ha formado parte de ensambles como el Xalli Latin Jazz Ensamble y el Xalli Combo Caribeño, grupos que le permiten experimentar con ritmos diversos sin abandonar el corazón jazzístico que lo define.
Aunque sus búsquedas lo llevan también hacia otros géneros como el ska, tiene claro que el jazz siempre será su punto de partida. “Es lo que siempre está, a lo que siempre vuelvo, lo que escucho”, dice. “Siempre tengo Radio UV, siempre tengo jazz”.
Por ahora, su apuesta es seguir formándose profesionalmente, tocando, viajando y sumando colaboraciones. En un medio complejo, reconoce que contar con el respaldo institucional ha sido clave. “Me siento arropado”, dice. Y ese cobijo, en un país donde la música independiente aún lucha por recuperarse, no es poca cosa.