Realizan homenaje a Julieta Fierro en la Noche de las Estrellas de Boca del Río
La Noche de las Estrellas busca despertar la curiosidad y el entusiasmo por la astronomía entre la población
Laura Cruz
Noche de las Estrellas 2025 en Boca del Río
Anette Garduño Galindo, secretaria de la Noche de las Estrellas Boca del Río y responsable de relaciones públicas de la Sociedad Astronómica, destacó la relevancia de recordar a Fierro en esta fecha.
“Julieta eligió dedicar su vida a la divulgación de la ciencia, un camino poco valorado en el ámbito académico, pero fundamental para acercar el conocimiento a todas las personas”, señaló.
Con este homenaje, la comunidad astronómica veracruzana reafirma su compromiso de continuar la labor de Julieta Fierro: acercar la ciencia a la sociedad y mantener encendida la chispa de la curiosidad.
Garduño Galindo subrayó que este encuentro forma parte de un movimiento internacional que nació en Francia y que hoy se realiza en México de manera simultánea en distintas sedes.
“Queremos que la gente se emocione, que se haga preguntas y mantenga viva la curiosidad. Ese es el espíritu de la Noche de las Estrellas”, expresó.
Aficionado a esta disciplina, explica que su trabajo consiste en capturar lo invisible, desde nebulosas y galaxias hasta cúmulos estelares, valiéndose de lentes, cámaras y software especializado.
El proceso no es inmediato, precisó Moreno Méndez, quien detalla que la clave está en la acumulación de tiempo de exposición:
“Puedes dedicar ocho horas y obtener un resultado, pero si inviertes 20, 30 o hasta 100 horas, la calidad mejora notablemente”.
Actualmente trabaja en un proyecto en la constelación de Orión, al que ya ha dedicado más de 15 horas en tres noches consecutivas.
Cada sesión implica tomar cientos de imágenes de un mismo objetivo.
Posteriormente, mediante programas de procesamiento, se integran los datos para revelar detalles ocultos en las nebulosas y galaxias. “Es así como logramos mostrar lo que no se ve a simple vista”, afirma.
“Lo importante es animarse. Con ese equipo sencillo ya se pueden obtener resultados sorprendentes”, señaló.
El lugar y las condiciones también son determinantes. Las nebulosas de emisión, que generan su propia luz, pueden fotografiarse incluso desde ciudades gracias a filtros de banda estrecha que bloquean la contaminación lumínica.
En cambio, las nebulosas de reflexión requieren cielos oscuros y noches de luna nueva, pues su luz proviene del reflejo de estrellas cercanas y es mucho más tenue.
“Cuando hay luna nueva y cielos despejados, es el momento ideal para capturar esas nebulosas de reflexión”, explica. En cambio, para las de emisión, basta con contar con los filtros adecuados.






























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