Pedro Pablo lleva tatuada la pasión por el Club América en el pecho, su hogar y un Chevy azul
Más que un simple aficionado, Pedro Pablo es fundador de Socio Águila, su nombre está grabado en el Estadio Azteca
Laura Cruz
Colores del América cubren el hogar de Pedro Pablo
La entrada, lejos de ser convencional, se ha convertido en una especie de sala de aficionados, equipada con una enorme pantalla donde Pedro Pablo disfruta cada encuentro de su equipo.
“Me gustaba mucho en aquella época Reinoso, Borja, pero el que me llamaba mucho la atención fue uno que era mediocampista que era Antonio de la Torre, le decían el Caballo de Hierro, ese fue mi ídolo, porque nunca se cansaba”.
Socio Águila y aficionado del “azulcrema”
Su auto azul tampoco se queda atrás, en el tablero descansa un peluche del equipo, un jersey adorna el asiento y un rótulo en la puerta reafirma su identidad como seguidor americanista.
“Cuando estaba aquí el equipo Tiburones Rojos y llegaba el América, tenía yo contacto con los jugadores, con el carro. El carro salió muchos años en el Facebook, muy bonitos momentos”.
Para él, los verdaderos colores de su equipo no solo se visten, sino que se sienten y se llevan tatuados en el pecho y en el corazón.



























