Uso irracional del auto puede llegar a costar 80 mil pesos al año en Xalapa
Además del impacto financiero, activista señala que para mitigar los efectos ambientales de un solo vehículo, cada automovilista tendría que sembrar al menos 50 árboles
Maribel Sánchez
“Lo económico importa mucho a la gente. Ahí es donde se notan los beneficios”, recalcó, al tiempo que insistió en que el auto representa no solo un gasto económico, sino también un daño a la salud y al entorno.
Además del impacto financiero, señaló que para mitigar los efectos ambientales de un solo vehículo, cada automovilista tendría que sembrar al menos 50 árboles.
Beneficios del uso de la bicicleta como medio de transporte
Usar bicicleta o caminar, además de ser más limpio, también mejora la salud de las personas, subrayó para luego recordar que Veracruz enfrenta altos índices de diabetes, obesidad, enfermedades respiratorias y muertes por afecciones cardiacas.
En cambio, el uso frecuente de la bicicleta reduce riesgos de infarto, mejora la irrigación sanguínea y contribuye a regular el peso corporal mediante la quema de calorías, explicó.
También ayuda a controlar el estrés y mejora la capacidad de concentración, pues andar en bici obliga a estar alerta, lo que repercute positivamente en la salud mental.
Ortega Solís recordó que una ciudad saludable es aquella que logra resolver sus necesidades de movilidad con base en criterios sustentables.
Subrayó que en Xalapa sí se han ganado espacios para la bicicleta, pero falta mucho por hacer en materia de políticas públicas, ya que el automóvil sigue siendo la prioridad.
El transporte público, dijo, debería ser la mejor opción de movilidad urbana, pero en ciudades como Xalapa, es deficiente.
Planteó que se debe entrar en diálogo con los concesionarios del transporte público para aplicar la reglamentación vigente y mejorar la calidad del servicio.
Otra opción es fomentar la movilidad activa: caminar o andar en bicicleta, hasta donde las condiciones lo permitan.
El activista afirmó que la infraestructura urbana actual obliga, casi por inercia, al uso del coche, lo que termina afectando también las finanzas públicas por el alto costo del mantenimiento de calles y carreteras.
Una propuesta concreta para reducir la necesidad de tantos desplazamientos es la construcción de barrios con acceso a todos los servicios en un radio de 15 minutos.
En términos ambientales, apunta que cada kilómetro recorrido en bicicleta evita la emisión de alrededor de 300 gramos de dióxido de carbono, lo cual contribuye a la mejora del aire.
También disminuye la contaminación auditiva generada por los motores de los autos, mejora la seguridad vial y permite recuperar el espacio público.
“Seis bicicletas ocupan lo que un solo coche”, subrayó, lo que representa una ventaja clara para el desahogo del tráfico vehicular.
La movilidad sustentable, concluyó Ortega Solís, no es un lujo ni una moda, sino una necesidad urgente para garantizar ciudades más habitables, sanas y equitativas.




























