Alberto lucha con sus propios recursos para proteger y repoblar con cangrejo azul las costas de Tecolutla [Fotos]
Desde hace 12 años, cuenta con el apoyo de voluntarios para salvar a esa especie en costas de Tecolutla; “la guanaja es amiga, no comida”, señala
Miguel Salazar
Él es presidente de la asociación civil Vida Silvestre y cuenta con el apoyo de al menos 30 voluntarios para recorrer la zona costera de ese municipio, incluso durante la madrugada, con recursos propios.
Las labores las desarrollan desde hace 12 años, entre junio y septiembre, cuando la migración del cangrejo azul suele ser masiva en las costas veracruzanas.
Retos para proteger el cangrejo azul en costas veracruzanas
La estrategia que realizan la denominan “Operación al borde de la extinción”, manifiesta.
De miles a unos cuantos cangrejos azules hoy en día
Al principio, él y sus compañeros protegían entre 100 y 150 cangrejos por día, al grado de aumentar el número de ejemplares de forma paulatina.
“Hace más de tres años, subió a mil 500 cangrejos rescatados y de ahí subió hace un año como a cuatro mil 200 cangrejos que rescatamos y para nosotros fue un aumento muy bueno, porque pasó de 100 a más de mil”, señala.
Sin embargo, “en esta temporada, la verdad, llevamos apenas unos 190 cangrejos”, lo que advierte de una disminución drástica en la población de cangrejo azul en Tecolutla, manifiesta.
Alberto comenzó a proteger a la especie del cangrejo azul, también conocida como guanaja, cuando tenía entre 15 y 16 años. Con el paso del tiempo, su amor por la naturaleza y por el medio ambiente lo motivaron a formar la fundación que actualmente preside.
Portegen las guanajas con sus propios recursos
Aunque carecen de recursos para la protección del cangrejo azul, todos los días él y su equipo se mueven por sus propios medios para difundir también el mensaje de: “La guanaja es amiga, no comida”.
Precisa que el hecho de quitarles solamente las tenazas, “deja a los cangrejos sin su mecanismo de defensa”, al grado de quedar vulnerables ante sus depredadores.
También señala que muchos les arrancan las tenazas porque saben que los cangrejos pueden regenerarlas.
Sin embargo, sostiene que no se trata de algo tan simple, pues las guanajas solo regeneran las extremidades que se arrancan de forma natural; “al quedar dañadas, al ser arrancadas de su tenaza, finalmente mueren”.
Alberto pide a la población sensibilizarse y evitar dañar o consumir a la especie del cangrejo azul, pues señala que se requieren de al menos unos tres años para repoblar al menos un 40 o 45% de todo lo que se ha perdido tan solo en las costas de Tecolutla.
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