Buen Fin 2025: En tiempos de promociones existen algunas recomendaciones para evitar un consumo impulsivo
En México, 42.2 por ciento de las mujeres presentan alto estrés financiero frente al 30.7 por ciento de los hombres; convocan a aplicar resiliencia
Maribel Sánchez
Este malestar, explicaron, puede manifestarse en dolores de cabeza, trastornos digestivos, variaciones en la presión arterial, insomnio y alteraciones alimentarias.
Entre las principales causas se encuentran la preocupación por adquirir préstamos, los gastos imprevistos y la dificultad para administrar ingresos variables.
Detallan que detrás de estos factores también hay un componente emocional:
Para Kenia Molina, la salud financiera no depende solo del ingreso, sino del equilibrio entre necesidad y derroche. La resiliencia financiera —dijo— es la capacidad de afrontar y recuperarse rápidamente de una crisis económica o de eventos que afecten los ingresos o los activos personales.
“La indicación es hacerte responsable de ti mismo. Gestionar tus emociones, pensamientos e impulsos es el primer paso para administrar mejor tu dinero”, puntualizó la especialista, quien propuso tres claves básicas.
En primer lugar se refirió a controlar gastos impulsivos. Antes de comprar, preguntarse si realmente se necesita, si puede esperar o si existen otras prioridades.
En segundo lugar, tener un plan. Dividir los recursos en ayudar, ahorrar/invertir y gastar con propósito; finalmente, gestionar las deudas y priorizar el pago de aquellas con mayores intereses, como las tarjetas de crédito.
Recomendó aplicar la regla 50/30/20, que consiste en destinar 50 por ciento del ingreso a necesidades básicas, 30 por ciento a gustos personales y 20 por ciento al ahorro e inversión.
Además, sugirió crear un fondo de emergencia equivalente a tres o seis meses de gastos, ahorrar para metas a corto y largo plazo, y utilizar las tarjetas de crédito solo como medio de pago, no como extensión del ingreso.
Entre los consejos adicionales planteó elaborar un presupuesto mensual, buscar ingresos extra, aprovechar descuentos, así como evitar deudas innecesarias.
“En una era de materialidad y urgencia, aprender a postergar la gratificación es una forma de libertad. Hay que recordar que la resiliencia financiera empieza cuando dejamos de comprar para llenar vacíos y comenzamos a planificar para vivir mejor”, fue el mensaje final.



























