Bullying y ciberacoso crecen en internet; se aprenden hasta normalizarse, advierten especialistas
En 2026, el bullying persiste y se normaliza desde la escuela; advierten que el acoso escolar continúa siendo una de las formas de violencia más extendidas
Maribel Sánchez
Coincidieron en que minimizar estas conductas ha contribuido a su permanencia y subrayaron que “el bullying no es un juego, es una forma de violencia que deja huellas profundas” y sus efectos no terminan al salir de la escuela.
El acoso escolar como forma estructural de violencia
¿Cuáles son las consecuencias de bullying?
Las consecuencias del bullying no se limitan al entorno escolar. Incluyen deserción, bajo rendimiento académico y, en la vida adulta, ansiedad, depresión, estrés postraumático e incluso la normalización del acoso laboral, dijo.
Frente a este panorama, insistió en la importancia de no asumir la violencia como algo inevitable y de fortalecer la acción conjunta entre familias, escuelas y sociedad para prevenirla.
Además del impacto directo en las víctimas, destacó la importancia de identificar señales tempranas de acoso.
“Cambios bruscos de comportamiento, irritabilidad constante, tristeza prolongada, lesiones inexplicables o la pérdida frecuente de pertenencias pueden ser indicios de que una niña, niño o adolescente está viviendo violencia escolar, sin que necesariamente lo verbalice”.
Otro llamado en la sesión de divulgación promovida por la Dirección General del Deporte Universitario de la UNAM fue reconocer el vínculo del bullying con factores estructurales como la pobreza, el desempleo y la violencia familiar, así como con variables personales como la edad, el género y el desempeño escolar.
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