Primer viernes de marzo en Catemaco: rituales de brujería, misas negras y visitantes llegan en busca de amor y fortuna
La llegada del primer viernes de marzo convierte a Catemaco en epicentro del misticismo en Veracruz, donde brujos, curanderos y practicantes de la magia negra realizan rituales y misas negras
Miguel Salazar
Los brujos reciben personas que llegan con la necesidad de recibir algún beneficio, incluso de salud, con el apoyo de la magia negra.
Las calles de Catemaco se ven aparentemente tranquilas, porque comúnmente los rituales se desarrollan por las noches o madrugadas, en espacios específicos, seleccionados por los practicantes de la brujería.
Además, precisa que la magia negra también se utiliza para realizar pactos con Satanás o con las fuerzas oscuras.
Tierra repleta de brujos
En esta tierra repleta de misticismo, adornada por la bella laguna de Catemaco y por la basílica de Nuestra Señora del Carmen, la fe y la hechicería, se entrelazan.
Aunque las creencias religiosas abundan también en este lugar, en estas fechas la magia negra se impone y atrae a un sinnúmero de adoradores de la oscuridad para participar en rituales.
En Catemaco se estima que hay alrededor de mil practicantes de la brujería y de la hechicería, de acuerdo con prestadores de servicios.
También dicen que los servicios de los hechiceros se ofrecen desde los 700 a los más de 200 mil pesos, según sea la importancia del trabajo que se vaya a desarrollar.
Pedro Gueixpal Paxtian precisa de los servicios para llevar prosperidad en algún negocio pueden tener un costo de al menos tres mil pesos; un amarre de amor, más de 20 mil y un trabajo más serio puede superar los 80 mil pesos.
Antes de solicitarlos trabajos de algún brujo hechicero, es importante conocer sus antecedentes y trayectoria, para evitar caer en manos de algún charlatán.
“El Poder del Tigre” realizó una explicación de cómo funciona la magia negra y para ello utilizó un muñeco vudú, repleto de alfileres, que corresponde al trabajo que se realiza a una persona.
Posteriormente, el muñeco “ya preparado”, se entierran en algún panteón boca abajo, “para que en lugar de que la persona suba o le vaya bien, siga para abajo”, sostiene.
Pedro Gueixpal Paxtian forma parte de la onceava generación de La familia Gueixpal, tiene la década de los 70 inició las misas negras en Catemaco.
También reconoce a la familia Aguirre como parte de las raíces de la misa negra en Catemaco.






























