Desde 2011, Fredy Sosa se dedica a capturar al pez león para salvar los arrecifes veracruzanos [Video]
CONANP construyó una planta de procesamiento primario para el pez león en Antón Lizardo, la cual es operada por Fredy.
Laura Cruz
“Como lo he estado combatiendo, no lo he dejado de combatir, el animal sintió, es sensible al ataque humano, y se hizo más hondo, ahorita lo estoy capturando entre 15 y 35 metros (de profundidad), ahí ya bajo con equipo autónomo y tanque”.
Al principio, debido a que el pez león es una especie invasora, Fredy desconocía los métodos adecuados para su captura, lo que resultó en varias picaduras. A pesar de estos desafíos, ha logrado capturar ejemplares de casi dos kilos.
El aprovechamiento del pez león ha beneficiado económicamente a Fredy. De su carne obtiene filetes que logra vender hasta en 200 pesos, además de preparar ceviche que vende en 250 pesos el kilo.
La piel del pez león también ha encontrado un mercado en Estados Unidos, que importa y se utiliza para la elaboración de artesanías, cinturones y otros productos.
Fredy está capacitado y es apto para realizar la captura y el corte de peces. Explica que, con mucho cuidado, debe efectuar los cortes de manera que la piel salga completa y sin tocar las espinas, para evitar picaduras.
Además, espera que futuras generaciones se interesen en aprender de él y contribuyan a disminuir la población de esta especie que ha llegado para quedarse.
“Algo importante que me gustaría es que la gente lo consuma, para que la gente que lo captura tenga un estímulo, porque no nada más es agarrar, por el peligro, es como capturar una serpiente peligrosa”.
Fue en diciembre de 2011, que el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano reportó el primer avistamiento del pez león, una especie ornamental y voraz depredadora nativa del Indo-Pacífico.
En 2021, la CONANP, con apoyo del programa PROCODES, construyó una planta de procesamiento primario para el pez león en Antón Lizardo, la cual es operada por Fredy.
Las campañas de monitoreo arrecifal, realizadas tres veces al año, registraron un elevado número de capturas en septiembre de 2014.
Desde el primer avistamiento, se implementó una estrategia de control de la especie con campañas de captura y ayuda de las comunidades locales.































