Localsábado, 30 de agosto de 2025
Pambazo de birria, el rey del Festival en Xalapa
Personas de Xalapa y la región hacen filas para comer este delicioso antojito
Maribel Sánchez

Sin importar el sol del mediodía, decenas de personas hacen fila en el parque Juárez para disfrutar del pambazo más buscado del Festival del Pambazo 2025: el de birria. Nadie se queja del calor ni del tiempo de espera, porque, dicen “vale la pena”.
Desde Perote, Veracruz puerto, Naolinco, Actopan, Altotonga y hasta Poza Rica, los visitantes han llegado a la capital del estado con un solo propósito: repetir la experiencia de comer este antojito que, coinciden, se ha convertido en el consentido del evento.
El festival, que se realiza el 30 y 31 de agosto en el corazón de Xalapa, reúne a 50 expositores locales y de la región. Hay pambazos para todos los gustos: los tradicionales, los exóticos, los dulces y hasta los gourmet. Sin embargo, uno se lleva la corona, el pambazo de birria.
Lo confirma la fila interminable y las sonrisas de quienes ya lo probaron. Jóvenes y adultos comentan que regresaron al festival solo para comerlo una vez más. “Vine el año pasado y no podía faltar este año. El de birria no tiene comparación”, comenta uno de los asistentes mientras sostiene su plato.
¿Qué lo hace tan especial? Iván Granda, creador de esta versión, revela el secreto: “Es birria estilo Jalisco, carne de res cocinada lentamente y acompañada con una salsa especial. El pambazo puede ir bañado en la salsa o no, según lo que quiera el comensal”, explica.
Además, el armado del pambazo tiene su propio ritual. No se envuelve en papel, como los tradicionales. Este se sirve en plato, acompañado de cebolla, cilantro y un toque de picante extra, si así se desea. “Buscamos que sea una experiencia completa”, añade Granda.

El éxito no es nuevo. En las dos ediciones pasadas del Festival del Pambazo, y lo que va de esta, Iván calcula que ha vendido alrededor de 24 mil piezas. “Es un orgullo para nosotros ver que la gente regrese y que cada año se sumen más”, comenta con entusiasmo.
El administrador del restaurante Cuatro Rumbos observa con entusiasmo que han logrado posicionar
Y aunque este antojito es la estrella, el festival ofrece una variedad enorme, desde el clásico de frijoles con chorizo hasta rellenos de carnitas, pastor, papas con chorizo, jamón y queso amarillo. También hay pambazos dulces, como los de nata, y otros para paladares más experimentales.
Los precios se ajustan a todos los bolsillos, los hay desde 15 pesos hasta 150, dependiendo del tamaño y del relleno. Para acompañar, hay aguas frescas y hasta “mojitos” bien fríos.
El ambiente es festivo, con música, aromas irresistibles y familias completas recorriendo los puestos. Es, sin duda, uno de los eventos gastronómicos que más público atrae en la capital veracruzana.
Quien no haya asistido al parque Juárez, aún está a tiempo. El Festival del Pambazo termina el 31 de agosto y promete dejar a todos con el corazón y el estómago contentos.