Productividad agrícola de México es comparable a la de grandes potencias, pese a los altos costos de producción
El problema radica en los altos costos de producción derivados de insumos extranjeros, así como del precio del agua y la electricidad
Laura Cruz
El especialista advirtió que la falta de recursos amenaza con frenar la transferencia de tecnología hacia los productores. El INIFAP depende del presupuesto fiscal asignado por la Cámara de Diputados a la Secretaría de Agricultura.
Sin embargo, en 2025 el instituto sufrió una reducción de 8.5% equivalente a 124 millones de pesos, y para 2026 se prevé otro recorte similar de 113 millones.
Cabrera Mireles explicó que actualmente trabajan en innovaciones que buscan sustituir fertilizantes e insecticidas químicos por agentes biológicos aplicados al suelo y al control de plagas.
“También estamos incluyendo nueva tecnología para sustituir y dejar de utilizar tanto insecticida químico tóxico que nos está agobiando a nivel mundial, ya ven el problema de abejas que hay ahorita a mortandad por agentes biológicos. Ya desarrollamos un agente biológico para control de plagas en hortalizas”.
El investigador subrayó que el 95% de la producción agrícola y pecuaria en el país depende de insumos químicos importados de compañías transnacionales, situación que mantiene al campo mexicano en una condición de dependencia.
Recordó que desde la llamada Revolución Verde se multiplicó la producción de alimentos gracias a los agroquímicos, pero sin prever los problemas de contaminación y dependencia externa que hoy enfrentan los productores.
INIFAP impulsa alternativas biológicas para reducir dependencia de agroquímicos
Francisco Javier Ugalde Acosta, investigador del INIFAP en Cotaxtla, dio a conocer que como parte del Día del Agricultor se presentarán nuevas variedades de cultivos adaptadas a las condiciones tropicales y al cambio climático.
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También se mostrarán innovaciones como el frijol vertical y el uso de enemigos naturales para el control de plagas en hortalizas.
Ugalde Acosta explicó que desde hace dos décadas el campo experimental se ha preparado para enfrentar los efectos del cambio climático, probando variedades de maíz y frijol bajo los patrones de fenómenos como “El Niño” y “La Niña”.
La presentación oficial de estas semillas abre paso a su validación y demostración para que los productores conozcan nuevas alternativas.
Una de las ventajas de estas variedades es que los agricultores pueden reutilizarlas sin necesidad de adquirir semilla cada año, lo que reduce costos y brinda independencia.
En este marco se anunció la próxima liberación de la variedad de pipíán Esmeralda, desarrollada por el doctor Isaac Meneses y un grupo de investigadores de la región Golfo de México.
La semilla de Esmeralda es más grande y con menor proporción de cáscara, lo que aumenta el rendimiento y los ingresos de los productores. Se trata de un cultivo de baja tecnología, comúnmente asociado a la milpa, pero que al sembrarse de manera independiente ofrece mayores posibilidades de producción.



























