Marquitos, más que una taquería, un pedacito de historia de Xalapa, ¿cuál es tu guisado favorito?
Si de hablar de tacos se trata, en Xalapa es imposible que no surja el nombre de Marquitos y su Nissan del 77
Si de hablar de tacos se trata, en Xalapa es imposible que no surja el nombre de Marquitos y su Nissan del 77

Maribel Sánchez
Si de hablar de tacos se trata, en Xalapa es imposible que no surja el nombre de Marquitos y su Nissan del 77, una camionetita que se puede ver estacionada diariamente en Clavijero casi esquina con 20 de Noviembre y, alrededor, decenas de personas de distintas edades.
De entre más de 26 guisos, y algunos antojitos muy mexicanos, lo más difícil es decidir qué comer, y es que así como están los clásicos de chicharrón en salsa, milanesa, moronga, bistec y costilla en salsa de chile seco, hay hasta para los vegetarianos.
¡Sí!, con Marquitos, los vegetarianos o quienes respetan la Cuaresma también encuentran un buen taco. La variedad es tan amplia, que hay de gasparitos, chayotextle, coliflor, calabaza con elote y queso, y, por supuesto, los champiñones fritos.

Frijoles, arroz, aguacate, verdura, ensalada de nopales, chile cera con cebolla o chile de árbol frito son solo algunas de las opciones para acompañar el taco de doble tortilla.
Para Marquitos y su compañera de vida, María Victoria, la jornada diaria inicia a las 4:00 de la mañana, para luego dirigirse a Clavijero, donde de las 9 a las 17 horas reciben a cientos de personas, incluso de otros países que llegan a buscarlos especialmente.

Basta estar en el lugar una hora para darse cuenta que “Taquería Marquitos y familia” es más que un negocio, es un lugar de encuentro de estudiantes, de trabajadores de distintas empresas, de políticos, de profesionistas y personas con oficio; de gente del campo y de la ciudad.

En este rinconcito xalapeño, no importan clases sociales, sino el sabor y el ambiente de camaradería que los propietarios han logrado a lo largo de 41 años. Lo que inició con unas cacerolitas con gorditas picadas, enchiladas y tortas, hoy es un negocio próspero y un pedacito de la historia de la capital del estado de Veracruz.