Tradescantia pallida: la plantita que es fácil de cuidar
La tradescantia pallida es una opción ideal para decorar interiores y exteriores con poco mantenimiento
Anette Tejeda / El Heraldo de Chiapas
Características de la Tradescantia pallida
Esta planta es rastrera y se adapta con facilidad a macetas colgantes, jardines o bordes de caminos, donde se extiende rápidamente gracias a su capacidad de enraizar con facilidad.
Cuidados básicos
Uno de los principales atractivos de la Tradescantia pallida es su resistencia y facilidad de mantenimiento. Aquí algunos consejos para su correcto cuidado:
Luz: Prefiere la luz solar indirecta o semisombra, aunque puede tolerar el sol directo. Cuanta más luz reciba, más intenso será su color púrpura.
Riego: Requiere riegos moderados. Es recomendable regarla una o dos veces por semana, permitiendo que el sustrato se seque entre riegos para evitar el exceso de humedad y la pudrición de las raíces.
Sustrato: Se adapta a distintos tipos de tierra, pero crece mejor en un sustrato ligero y bien drenado.
Poda: Para mantener su crecimiento compacto y evitar que se vuelva demasiado larga, es recomendable poder los tallos de vez en cuando.
Temperatura: Aunque tolera distintas condiciones climáticas, no soporta heladas intensas. En climas fríos, se recomienda protegerla o trasladarla al interior.
Beneficios y usos
En la medicina tradicional, algunas personas la han empleado en remedios caseros para aliviar irritaciones cutáneas o como antiinflamatorio, aunque su uso con este fin no está ampliamente estudiado.

























