¿Cuáles son las plantas que sólo existen en la Selva Lacandona?
Con su rica biodiversidad, la Selva Lacandona alberga especies endémicas que son vitales para la conservación del ecosistema de Chiapas y el mundo
Con su rica biodiversidad, la Selva Lacandona alberga especies endémicas que son vitales para la conservación del ecosistema de Chiapas y el mundo

Anette Tejeda / El Heraldo de Chiapas
La Selva Lacandona, ubicada al noreste del estado de Chiapas, es uno de los ecosistemas más ricos y diversos del país, albergando numerosas especies endémicas de plantas y animales. Esta región, con aproximadamente 1.8 millones de hectáreas, es el remanente más extenso de selva alta perennifolia en México y ha sido identificada por entidades nacionales e internacionales como un área prioritaria para la conservación de la biodiversidad.
Entre la riqueza vegetal de esta zona destacan las orquídeas, muchas de ellas con valor ornamental y alimentario, como la vainilla (Vanilla planifolia); los helechos arborescentes, característicos de los bosques húmedos; y diversas palmas, incluyendo la palma camedor. En los bosques maduros también se encuentran árboles emblemáticos como la ceiba (Ceiba pentandra), conocida como el árbol de la vida, la caoba, y el ramón, así como plantas trepadoras y epífitas como las lianas y las bromelias, entre ellas la ‘pita’ (Aechmea magdalenae).
Otras especies arbóreas presentes en la región incluyen Clusia salvinii, Myriocarpa longipes y Alseis yucatanensis, todas formando parte de un ecosistema que sustenta tanto la vida silvestre como las comunidades locales.
El estudio de esta biodiversidad se realizó en la comunidad lacandona de Lacanhá Chansayab, en el municipio de Ocosingo, Chiapas, a 350 metros sobre el nivel del mar. Esta zona es parte de la cuenca hidrológica que alimenta los ríos Usumacinta y Lacanhá, con un tipo de drenaje arborescente, abundancia de arroyos y suelos variados, desde acrisoles húmicos hasta regosoles eútricos. El clima es cálido húmedo, con lluvias abundantes en verano y otoño, y una temperatura media anual de 25°C.

La vegetación predominante corresponde a la selva alta perennifolia, también denominada bosque lluvioso de montaña baja, con áreas de monte alto y chaparral, así como acahuales o milpas derivadas. El monte alto alberga árboles de gran tamaño, mientras que el chaparral cuenta con especies más pequeñas y abundantes bejucos, formando rodales en zonas inundables.
La Selva Lacandona no solo es un refugio natural, sino también un territorio culturalmente relevante. Esta región fue cuna de civilizaciones mayas, con sitios arqueológicos de gran importancia como Palenque, Yaxchilán y Bonampak, rodeados de comunidades comprometidas con el desarrollo ecológico y rural.
Actualmente, la economía local se centra en la agricultura y la ganadería, complementadas con proyectos de ecoturismo, cultivo de palma y café orgánico. La meta de las comunidades es integrar el desarrollo rural con la conservación de la naturaleza, promoviendo el turismo patrimonial comunitario sustentable, que permite a la población beneficiarse económicamente mientras protege el medio ambiente.
La Selva Lacandona es, además, un refugio para especies emblemáticas como el jaguar, el tapir, la nutria y el mono saraguato, cuyo aullido resuena entre los árboles, recordando la riqueza única de este ecosistema. Con más de 8 mil especies de plantas, Chiapas representa el 2.5% de la flora mundial, consolidando a la Selva Lacandona como un tesoro natural que requiere atención, conservación y participación activa de la sociedad civil y las instituciones gubernamentales.