Roberto Ramos Maza: geógrafo y destacado promotor cultural en Tuxtla Gutiérrez
En el año 2023 fue galardonado con la medalla Joaquín Miguel Gutiérrez
En el año 2023 fue galardonado con la medalla Joaquín Miguel Gutiérrez

Thiaré García / El Heraldo de Chiapas
Roberto Ramos Maza, destacado promotor cultural y geógrafo reconocido en Tuxtla Gutiérrez, en el 2023 fue galardonado con la medalla Joaquín Miguel Gutiérrez, un reconocimiento otorgado por su incansable labor en la preservación del acervo histórico y la identidad cultural de Tuxtla Gutiérrez. Con una trayectoria marcada por la pasión hacia su ciudad natal, Ramos Maza ha dedicado su vida a visibilizar el patrimonio intangible que muchos consideran inexistente.
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“Siempre he querido a mi ciudad porque aquí he vivido la mayor parte del tiempo, de aquí ha sido mi familia”, expresó. Creció rodeado de libros gracias al negocio familiar de sus padres, Arturo Ramos y Trinidad Maza, quienes inculcaron en él el amor por la lectura desde temprana edad. “En mi casa, básicamente hay dos tipos de objetos: los libros y los juguetes”, recordó.
Aunque su formación académica es en geografía, su pasión por el patrimonio cultural y la historia lo llevó a convertirse en un ferviente defensor de la memoria tuxtleca. Fundador de la colección El Conejo del Juguete, un museo dedicado a la infancia y los objetos simbólicos de la cultura popular, Ramos Maza ha buscado mantener vivas las tradiciones y fomentar la identidad local.

La medalla que lleva el nombre de Joaquín Miguel Gutiérrez, uno de los personajes históricos más emblemáticos de Tuxtla, tiene para él un valor especial. “Es un doble honor porque Gutiérrez nació y murió en el centro de la ciudad, y su estatua aún vigila desde allí. Mostrar su historia es parte de los recorridos que hago por el centro”, comentó.
Ramos Maza ha identificado momentos clave que definieron la historia de Tuxtla, como el reordenamiento del pueblo de San Marcos Tuxtla en el siglo XVI por los frailes dominicos, el motín zoque de 1693, la conversión de Tuxtla en la capital de Chiapas en 1892 y la demolición del parque central en los años ochenta, que dejó cicatrices profundas en el paisaje urbano.

Su camino como promotor cultural inició en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde estudió geografía y comenzó a trabajar en la Dirección de Difusión Cultural. Allí encontró el espacio perfecto para combinar su formación académica con su pasión por el arte, el patrimonio y la historia.
A partir de los años 90, Ramos Maza se enfocó en la creación de guías turísticas, comenzando con la de Chiapas, que obtuvo gran aceptación. Posteriormente, elaboró guías de otros estados como Campeche y Guerrero, descubriendo la riqueza cultural más allá de los destinos turísticos convencionales.
Sin embargo, su corazón siempre ha pertenecido a Tuxtla. “La ciudad tiene mucho que mostrar y conservar. Es una ciudad mal entendida, más que fea. Tiene una de las floraciones más espectaculares del país, un jardín botánico en pleno centro y una rica arquitectura tradicional. Además, conserva festividades ancestrales vinculadas a la comunidad **zoque”, afirmó. Entre sus pasiones personales, destacan las fiestas tradicionales tuxtlecas, especialmente aquellas que simbolizan la conexión entre el cosmos y la tierra. También siente un profundo interés por las civilizaciones antiguas como las de Medio Oriente y los vikingos, así como por la cultura japonesa, país que sueña con visitar algún día.
El reconocimiento entregado a Roberto Ramos Maza no solo resalta su compromiso con la historia y la cultura local, sino que también subraya la necesidad de valorar el patrimonio de Tuxtla Gutiérrez y seguir trabajando por su preservación. Gracias a su dedicación, la ciudad cuenta con una voz que recuerda que su historia merece ser contada y conservada.