¿Qué ver en Chiapas? 5 destinos para disfrutar cerca de Tuxtla Gutiérrez
Desde cascadas impresionantes hasta monumentos históricos, descubre lugares únicos para disfrutar en familia o con amigos a pocos minutos de la capital chiapaneca
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El Chorreadero, a solo 21 km de Tuxtla, ofrece paisajes espectaculares y albercas naturales ideales para toda la familia / Cortesía / Visit Chiapas
La cascada El Chorreadero, ubicada en el ejido Juan del Grijalva, a solo 21 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez y a 10 minutos de Chiapa de Corzo, es uno de los atractivos naturales más visitados de Chiapas. Con una caída de 25 metros, el agua brota desde una gruta y forma albercas naturales rodeadas por selva mediana, destacando especies como amate e higo.
Este sitio es ideal para disfrutar en familia, hacer senderismo, nadar o explorar su sistema de cuevas, que cuenta con más de 8 kilómetros subterráneos, parcialmente explorados por especialistas. Es muy concurrido en fines de semana y periodos vacacionales.
Para llegar, se debe tomar la Carretera Panamericana desde Chiapa de Corzo, recorrer 14 km hasta un desvío de 2 km que lleva a la entrada. El lugar abre todos los días de 9:00 a 16:00 horas. Los transportes turísticos se pueden contratar con don Luis Hernández, al número 961 107 3880.
Ubicada en el municipio de Ocozocoautla, a hora y media de Tuxtla Gutiérrez, la Sima de las Cotorras es un hundimiento natural de 140 metros de profundidad y 160 de diámetro, rodeado por vegetación selvática y habitado por miles de cotorras, que brindan un espectáculo único al amanecer y atardecer.
La Sima de las Cotorras sorprende con su profundidad y el vuelo de miles de aves al amanecer en Ocozocoautla / Cortesía / Visit Chiapas
Además de ser un sitio ideal para observar aves, el lugar ofrece actividades de aventura como rappel, vía ferrata y senderismo por un camino prehistórico, donde se pueden ver pinturas rupestres de hasta 10 mil años. La entrada general cuesta $50 por persona; las actividades van desde $300 hasta $1,600 pesos.
Se recomienda visitar en temporada seca, llevar ropa cómoda, repelente, bloqueador solar y contratar guías locales para una experiencia más completa. Este sitio combina naturaleza, cultura e historia, siendo perfecto para una escapada de fin de semana en Chiapas.
Recorrer el Cañón del Sumidero en lancha es una experiencia que deja sin aliento. A lo largo de una travesía de casi dos horas por el río Grijalva —partiendo desde Chiapa de Corzo— se admiran formaciones espectaculares como la Cascada del Árbol de Navidad, la Cueva del Silencio y la Cueva de Colores, además de la imponente presa de Chicoasén. La biodiversidad del lugar, que alberga cocodrilos, monos y aves exóticas, lo convierte en un paraíso para el ecoturismo.
Desde tierra firme, los cinco miradores panorámicos permiten contemplar el cañón desde las alturas, ideales para fotografía, senderismo y observación de fauna. También hay rutas autorizadas para ciclismo y caminatas guiadas en zonas cercanas del parque nacional, donde la vista se fusiona con el vértigo de la naturaleza pura.
El majestuoso Cañón del Sumidero se recorre en lancha y regala vistas impresionantes desde sus miradores / Cortesía / Visit Chiapas
El paseo en lancha cuesta entre $300, o en familia una sola lancha hasta $1,300 pesos, mientras que el acceso a todos los miradores es de $60 pesos. Se recomienda ropa ligera, gorra, bloqueador solar y repelente ecológico. Para el paseo acuático, una chaqueta ligera puede protegerte del viento o salpicaduras; si visitas los miradores, no olvides cámara y binoculares.
Ubicado al sur de Tuxtla Gutiérrez, Copoya es una comunidad de raíces zoques cuyo nombre significa “lugar de luna llena”. Entre sus empedradas calles se encuentra el Museo Zoque, así como la ruta hacia uno de los símbolos religiosos más emblemáticos de Chiapas: el Cristo Glorioso, una monumental cruz de 64 metros de altura que supera al Cristo Redentor de Brasil.
Este maravilloso pueblo se encuentra a unos 8 km al sur de Tuxtla Gutiérrez, recorrido que toma aproximadamente 9–10 minutos en automóvil o taxi. Desde el centro de Tuxtla, puedes tomar un colectivo público de las rutas 8000 o 4000 (conocidos como “ruta ejidal”), que te llevan directamente hasta Copoya en unos 10 minutos.
El Cristo Glorioso de Copoya, de 64 metros de altura, es un símbolo de fe y cultura en el corazón de Chiapas / Cortesía / Visit Chiapas
El acceso al monumento inicia desde la calle de los Murales, siguiendo el viacrucis que representa el camino de Jesús al Calvario. Desde su base, que también funge como capilla dedicada a la Virgen de Guadalupe, se realizan misas, jornadas de sanación y eventos religiosos. Subiendo por sus gradas, se obtiene una vista panorámica única de Tuxtla Gutiérrez y sus alrededores.
El Cristo de Copoya no da la espalda ni a la ciudad ni a su pueblo; su estructura metálica en forma de cruz simboliza la unión entre la cultura zoque y la tradición católica. Visible desde distintos puntos de la capital chiapaneca, este monumento es un destino obligado para quienes buscan espiritualidad, historia y una vista inigualable.
Ubicado cerca de Ocozocoautla, Chiapas, el parque natural El Aguacero es un destino poco conocido pero verdaderamente espectacular. Nacido en la cueva El Encanto, este sitio alberga un río subterráneo que se abre paso por el majestuoso Cañón Río La Venta, formando una serie de cascadas que caen suavemente en forma de cortina de agua, ideal para refrescarse mientras se disfruta del paisaje.
Las cascadas El Aguacero caen en forma de cortina entre selvas y cañones, creando uno de los paisajes más impactantes del estado / Cortesía / Visit Chiapas
El entorno está rodeado de exuberante vegetación, flores silvestres de diversos colores y el canto de aves que acompañan el recorrido. Entre las actividades que puedes realizar destacan el senderismo, la observación de flora y fauna, así como la contemplación de sus impresionantes paisajes naturales.
Prepárate físicamente, ya que para llegar a la cascada hay que descender por 800 escalones.
Lleva agua potable, ropa ligera y calzado cómodo.
No olvides tu cámara: los paisajes son memorables.