Isaí Flores
En Chiapas no se atiende la recomendación de la Organización Mundial de la Salud de alimentar exclusivamente con lactancia materna durante los primeros seis meses de vida, afirma Carolina Chau Molina, asesora en Lactancia Materna en la Secretaría de Salud.
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De acuerdo con la ONU, después de los 2 años debe seguir con una alimentación complementaria, sin embargo, en las zonas indígenas los niños están teniendo antes de los seis meses acceso a alimentos sólidos o a bebidas azucaradas que repercuten en la salud infantil de las niñas y los niños, añadió en entrevista.
En las zonas indígenas los refrescos se imponen a la lactancia materna, existe un gran rechazo, no obstante que su acceso genera grandes beneficios para el desarrollo del ser humano y es una barrera de contención de muchas enfermedades, la colonización y la modernización ha hecho que la duración de la lactancia materna en los pueblos originarios no llegue ni a los seis meses, reiteró.
Hasta el 2024 había en Chiapas 821 mil 365 niños menores de seis años en la primera infancia, de los que solamente el 33.6 por ciento recibía lactancia materna como único alimento según la asociación civil Pacto por la Primera Infancia, mientras que para el 2016, en la Semana Nacional de la Lactancia Materna, cuando se alinea México y Chiapas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se hace obligatoria la lactancia materna. Hoy, para el 2030, estamos a escasos cinco años y con un porcentaje alarmante de escaso acceso en la población infantil que accede a este alimento básico.
“De los menores de seis meses se habla sólo de un 23 por ciento los que se pueden alimentar exclusivamente de lactancia materna, el porcentaje en lugar de subir puede ir bajando”, reiteró la experta.
Vemos a niños menores de un año con un biberón lleno de refresco, ha impactado el que no se cuente con información específica sobre los grandes beneficios de la lactancia materna, sobre todo, por los enfoques interculturales en las zonas indígenas que no permiten que lleguemos a una cosmovisión indígena con el intercambio de saberes de las parteras tradicionales, sostuvo.
“Pensar que alimentamos a nuestras hijas e hijos con un biberón en las comunidades y pensar que eso da un estatus de salud y calidad de vida, pero no es así, la colonización de los refrescos y la presencia de todo lo procesado hace que la población indígena se olvide de los beneficios de la leche materna”.
En comunidades indígenas hay mujeres que están teniendo hijos con muy poco en desplazamiento o espaciamiento de edades entre un hijo y otro, no ha terminado de amamantar a uno y empieza con el embarazo de otro y la creencia es que no se puede amamantar a dos niños a la vez, dijo.
La leche cambia, se modifica de acuerdo con las necesidades y los nutrientes de cada niño y cada niña, pasa por fases distintas, desde el calostro que es una barrera en las comunidades indígenas porque se cree, por su composición amarillosa y espesa, que es una leche sucia y muchas veces se desecha; el calostro es riquísimo en propiedades y nutrientes para los recién nacidos, primero para los primeros cinco días, después la leche de transición que es más clara.
“Cuando hablamos de leche materna exclusiva en los primeros seis meses, nuestro bebé no necesita ni agua, ni infusiones, ni tés, ni nada que no sea leche materna, a veces llegamos a altas temperaturas en el estado y las mujeres son juzgadas de que al bebé hay que darle agua en vez de leche por el mucho calor, la leche está adecuada, la tercera fase que es la leche madura se da a partir del día 10 al 15 del nacimiento”.
Narra que hay una barrera importante en la cultura, en la cosmovisión, en esta parte intercultural, a lo mejor en las unidades médicas no hay el manejo de las lenguas maternas y no hay un intercambio de información adecuada, por ello es necesario capacitar a las parteras, que son el enlace en las comunidades indígenas con las madres, para que sean las portadoras de la información adecuada.
La lactancia materna proporciona un sinfín de nutrientes y anticuerpos que permiten a nuestros niños y niñas cubrirse de diferentes infecciones, la mejor vacuna es la leche materna, su acceso disminuye los riesgos de padecer obesidad infantil, sobrepeso y diabetes tipo 2, en las mujeres previene el cáncer de mama y de ovario, además de que ayuda al control de la hemorragia postparto.
La especialista en lactancia materna insiste que su acceso ayuda a regresar al peso habitual a las mujeres que se tenía antes del embarazo, la lactancia materna es un alimento sustentable, no necesita empaque, es de temperatura ideal para su consumo, ayuda al peso y talla adecuado de los niños y niñas. La responsabilidad y el acceso de la leche materna para la infancia es de los padres, no necesariamente está ligada a las condiciones de pobreza. No se ha confirmado pero al eliminar la lactancia materna aumentan las enfermedades y puede haber decesos, puntualizó.
La población indígena en Chiapas se ubica en 88 municipios, representan aproximadamente el 30 por ciento de la población con un promedio de un millón 450 mil que se autoadscriben hablantes de una lengua materna.