Vanessa Flores: la Chiapaneca que triunfa en EU vendiendo café orgánico
Desde California, posiciona desde hace 31 años el café chiapaneco como un producto de lujo por su calidad, suavidad y bajo nivel de acidez
Isaí Flores
“Yo lo vendo como un café de lujo porque el proceso es completamente orgánico. La forma en que se cultiva y crece en Chiapas no es igual al proceso que se sigue en otros estados para producir café. Hay muchas cafeteras con producto de varios estados, pero no es igual al de aquí”, explica.
En entrevista en Tuxtla Gutiérrez, señala que existe una diferencia notable entre el café cultivado en Chiapas y el producido en otras entidades del país e incluso en otras naciones. Asegura que es suave al consumo, menos ácido y no genera agruras.
Flores Macías destaca que en Estados Unidos se habla bien del café chiapaneco, un cultivo presente en 88 municipios, en más de cuatro mil localidades rurales, atendido por aproximadamente 170 mil productores en 250 mil hectáreas. La cosecha anual varía entre un millón 100 mil y un millón y medio de quintales.
“El café de Chiapas está bien posicionado allá, es de la mayor calidad, incluso mejor que el de Veracruz”, afirma. Añade que la fragancia y la esencia del grano son factores determinantes en la preferencia del consumidor estadounidense. “Las pruebas que les doy demuestran que es mejor que otros”, comenta.
Explica que algunos consumidores han señalado que otros cafés deben mezclarse con leche o crema para mejorar su sabor, mientras que algunos resultan agrios. En su caso, asegura que el café chiapaneco, al ser orgánico, supera esas comparaciones. “Hacemos pruebas y cataciones, y la gente decide”, indica.
Revela que entre las marcas chiapanecas con mayor demanda en Estados Unidos se encuentran Café Lekil y Cerro Brujo. Añade que los pueblos originarios de Chiapas producen café de alta calidad y que esta actividad genera empleo y arraigo en las comunidades cafetaleras.




























