Locallunes, 18 de agosto de 2025
Chiapas, el estado más pobre de México: 66 % de la población vive en pobreza
Un millón 689 mil chiapanecos se encuentran en pobreza extrema
Thiaré García / El Heraldo de Chiapas

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2024 el 66 por ciento de la población de Chiapas vive en condiciones de pobreza, lo que equivale a 3 millones 866 mil personas. De este total, el 27.1 por ciento, es decir, un millón 689 mil chiapanecos, se encuentran en pobreza extrema, lo que significa que no cuentan con ingresos suficientes para adquirir una canasta básica alimentaria, ni mucho menos acceder a servicios de salud, vivienda o educación.
Estas cifras colocan a Chiapas muy por encima de la media nacional, donde el 29.6 por ciento de la población vive en pobreza y apenas el 5.3 por ciento en pobreza extrema. A nivel nacional, el Inegi estima que 38.5 millones de personas enfrentan pobreza multidimensional, es decir, carencias que van más allá del ingreso económico.
Gilberto Ruiz Cáceres, consultor independiente en economía y negocios, explicó que la situación en la entidad refleja un panorama alarmante. “Según las cifras recientes del Inegi en 2024, Chiapas tiene un 66 por ciento de población en pobreza, de los cuales el 27.1 por ciento, es decir, 3 de cada 10 chiapanecos, están en pobreza extrema. Esto nos coloca en una condición alarmante si consideramos que la media nacional se ubica alrededor del 29 por ciento”, señaló.

El especialista advirtió que la pobreza extrema no solo se limita a la falta de ingresos, sino que desencadena un círculo difícil de romper. “Cuando hablamos de pobreza extrema, nos referimos a personas que no tienen ni siquiera el dinero para comprar su canasta básica, mucho menos para cubrir sus satisfactores básicos. Esto genera una cascada de situaciones que impide que estas personas se vuelvan productivas y las mantiene en un círculo de pobreza”, explicó.
Ruiz Cáceres agregó que la alimentación deficiente afecta las capacidades intelectuales y académicas, reduciendo las posibilidades de acceder a mejores empleos. En este contexto, los pueblos indígenas son el sector más vulnerable.
“Muchos de los grupos más vulnerables son los pueblos originarios que habitan nuestro estado. Muchas veces, debido a sus usos y costumbres, no se dan la oportunidad de buscar nuevas alternativas que la modernidad ofrece”, expresó.

De acuerdo con el Inegi y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), Chiapas ha concentrado históricamente los índices más altos de rezago social. Municipios como Chilón, Ocosingo, San Juan Cancuc y Mitontic superan el 90 por ciento de su población en pobreza. La dispersión geográfica, el limitado acceso a servicios básicos y la falta de infraestructura agravan la situación.
El consultor sostuvo que una de las vías para transformar este escenario es impulsar la formalidad laboral. “Cuando se construyen espacios laborales dignos, además del ingreso económico, se reciben otras prestaciones que permiten aspirar a una vivienda digna y a servicios de salud. Las posibilidades incluso de vida o muerte pueden ser radicalmente diferentes”, comentó.

Finalmente, Ruiz Cáceres destacó que el reto es compartido entre sociedad y gobierno, y requiere de políticas públicas sostenidas que impacten directamente en las comunidades más desfavorecidas. “El beneficio social que genera el gobierno debe ir acompañado de un compromiso social. Es un esfuerzo conjunto entre sociedad y gobierno el que puede, en algún momento, incidir a través de políticas públicas en Chiapas, para romper el círculo de pobreza”, concluyó.