Chiapas envejece… ¡y enfermo!, aumentan padecimientos crónico degenerativos
El 30 por ciento de las 5 millones 543 mil 828 personas presenta enfermedades crónicas
Isaí Flores
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James Gómez Montes, director del Laboratorio Estatal de Salud Pública y extitular de Salud en Chiapas, advierte que el aumento de estos padecimientos representa una presión creciente para el sistema de salud.
“Los costos de atención médica en las instituciones públicas son similares a los del sector privado, solo que en el sistema público los paga el gobierno”, indicó.
El alto costo económico y social de enfermar
En el sector privado, una consulta con un médico internista cuesta alrededor de mil pesos sin medicamentos, y con tratamiento puede elevarse entre 2 mil y 2 mil 500 pesos.
En cardiología, una consulta oscila entre mil 500 y 2 mil pesos, mientras que con medicamentos puede superar los 3 mil o 3 mil 500 pesos.
A esto se suman estudios clínicos como química sanguínea y biometría hemática, cuyo costo puede alcanzar hasta mil 800 pesos, y análisis especializados que van de 2 mil a 3 mil pesos.
El tratamiento de enfermedades crónicas también implica gastos permanentes. Por ejemplo, la insulina Humalog puede costar alrededor de 3 mil pesos mensuales, mientras que una sesión de hemodiálisis ronda los 2 mil pesos.
Un paciente que requiere tres sesiones semanales necesita aproximadamente 6 mil pesos por semana, es decir 24 mil pesos al mes únicamente en hemodiálisis.
Gómez Montes señaló que en algunos casos el gasto puede alcanzar hasta 40 mil pesos mensuales por paciente con insuficiencia renal crónica.
Padecimienots silenciosos, pero altamente peligrosos
El doctor Roberto González Rodríguez, responsable del programa Cáncer Infantil, Enfermedades Diarreicas y Enfermedades Respiratorias de la Secretaría de Salud, advirtió que muchas de estas enfermedades se detectan tarde porque avanzan sin síntomas.
En Chiapas se identifican cinco tipos de diabetes, entre ellas la tipo 1 (de origen congénito) y la tipo 2 o Diabetes mellitus, que requiere tratamiento con medicamentos hipoglucemiantes.
De acuerdo con el Boletín de Vigilancia Epidemiológica, durante 2026 se han registrado mil 389 casos nuevos de diabetes en mujeres y 853 en hombres.
En 2025, los registros acumulados alcanzaron mil 569 nuevos diagnósticos, lo que refleja un aumento constante de pacientes atendidos por primera vez.
En el caso de hipertensión arterial, el reporte documenta mil 204 nuevos casos en mujeres y 839 en hombres.
Mientras que por enfermedad isquémica del corazón se reportan 33 casos en mujeres y 37 en hombres durante este año.
El especialista señaló que estas enfermedades suelen diagnosticarse cuando ya existen complicaciones.
“Cuando aparecen síntomas es probable que órganos como los riñones o el corazón ya estén dañados”, advirtió.
Entre las señales tempranas mencionó dolor de cabeza, zumbidos en los oídos, sed excesiva, aumento en la frecuencia urinaria, apetito excesivo o pérdida de peso sin causa aparente.
También explicó que después de la pandemia de Covid-19, muchas personas dejaron de acudir a consultas médicas, lo que provocó un repunte en los diagnósticos al retomarse la atención sanitaria.
Enfermedades crónicas saturan el sistema de salud
El doctor Javier Navarrete, jefe de Prestaciones Médicas del IMSS en Chiapas, señaló que diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares van en aumento, especialmente en adultos mayores.
“Las enfermedades crónicas junto con el cáncer son las que más presionan al sistema de salud. Nos generan un problema de salud pública”, afirmó.
Añadió que más del 30 por ciento de la población del estado padece diabetes, hipertensión u obesidad, padecimientos estrechamente relacionados con el estilo de vida.
Uno de los principales problemas, explicó, es que muchos pacientes llegan a los hospitales en etapas avanzadas de la enfermedad, lo que complica su tratamiento.
Consumo de bebidas azucaradas, alimentos chatarra y el sedentarismo
Especialistas advierten que factores como la mala alimentación, el sedentarismo y el alto consumo de bebidas azucaradas o productos chatarra, están detrás del aumento de estas enfermedades.
Gómez Montes subrayó que el consumo de refrescos embotellados, especialmente en regiones como Los Altos de Chiapas, se ha convertido en un factor de riesgo importante.
“El escenario es preocupante. A pesar de que se han incrementado los impuestos a estas bebidas, el consumo no disminuye”, señaló.
También destacó que la falta de actividad física y el consumo de alimentos ultraprocesados con altos niveles de sodio y conservadores contribuyen al desarrollo temprano de estas enfermedades.
Adultos mayores: entre enfermedad y abandono
En la Casa del Abuelo del DIF, donde se atiende a unos 80 adultos mayores, se promueven actividades recreativas y de convivencia para mantener activos a los usuarios.
“Muchos llegan con problemas físicos, depresión o deterioro de la memoria. Aquí buscamos que mantengan actividad, autonomía y convivencia”, señaló.




























