Septiembre, el mes más lluvioso en Chiapas; especialista confirma que son fenómenos normales
El mes de septiembre concentra la mayor cantidad de precipitaciones por la transición entre verano y otoño
El mes de septiembre concentra la mayor cantidad de precipitaciones por la transición entre verano y otoño

Thiaré García / El Heraldo de Chiapas
Chiapas ha registrado lluvias intensas desde septiembre, considerado el mes más lluvioso del año. Expertos aseguran que estos eventos forman parte de los patrones climatológicos habituales del estado, aunque la combinación de factores geográficos, climáticos y humanos puede aumentar su intensidad.
Marcelino García Benítez, investigador del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático de la Universidad Autónoma de Ciencias y Artes de Chiapas, explicó que “por la ubicación geográfica del estado, cercano al Ecuador y a la zona tropical, estas lluvias son regulares en nuestro entorno ambiental”.

El especialista señaló que la variabilidad en la intensidad y duración de las precipitaciones depende de las condiciones locales. “Puede llover 75 mm en una hora, o en dos, cinco o hasta 24 horas, dependiendo de las condiciones ambientales de cada lugar”, detalló.
García Benítez destacó que septiembre concentra la mayor cantidad de lluvias debido a la transición entre verano y otoño, así como al ingreso de frentes fríos que transportan humedad desde cuerpos de agua como el Golfo de México. “El periodo de lluvias se presenta en verano, pero puede extenderse al otoño con eventos húmedos o la llegada de los primeros frentes fríos”, precisó.

Sobre las zonas más afectadas, el investigador señaló que la topografía y los cuerpos de agua juegan un papel fundamental: “El norte del estado tiene un sistema montañoso, mientras que al sur se encuentra la Sierra Madre del Sur. En la costa, los arroyos y cuerpos de agua concentran la humedad de las lluvias, lo que puede generar inundaciones, caída de puentes y daños en carreteras, especialmente cerca del mar”.
García Benítez también destacó que las modificaciones del entorno influyen en la intensidad de los fenómenos. “La filtración hacia el subsuelo se ve afectada por cambios en la superficie. Esto provoca que la humedad se concentre en ciertos puntos, generando daños localizados”, explicó.

En cuanto a la proyección de las lluvias, el especialista advirtió que podrían prolongarse hasta el otoño e incluso aumentar hacia el invierno. “Este ha sido un año muy lluvioso, con precipitaciones extremas. Con la llegada de frentes fríos, podríamos extendernos hasta diciembre y registrar lluvias más intensas en ciertas zonas”, señaló.
Finalmente, García Benítez recordó que estos fenómenos forman parte de los ciclos normales de la región, aunque factores como la deforestación, el cambio de uso de suelo y el cambio climático pueden intensificar los efectos, especialmente en zonas bajas y costeras.