Localsábado, 6 de septiembre de 2025
Chiapas, un estado sísmico con diversidad de riesgos
El estado ha registrado más de 3 mil 078 sismos en lo que va de 2025 y septiembre suele ser el mes con más sismos
Thiaré García / El Heraldo de Chiapas

Chiapas se encuentra entre los estados con mayor actividad sísmica del país, con eventos que van desde movimientos leves hasta sismos de gran magnitud. Así lo explica Abid Mendoza Ponce, profesora investigadora del Instituto de Riesgos y Cambio Climático de la UNICACH y colaboradora del Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico.
“Todo el año es temporada de temblores”, aseguró Mendoza Ponce, quien recordó que los eventos recientes han marcado la memoria colectiva, como el sismo de magnitud 8.2 del 7 de septiembre, uno de los más grandes registrados en México.
“Para los mexicanos es una gran oportunidad que nos haya recordado la naturaleza que en septiembre precisamente se pueden llegar a tener sismos grandes para qué (...) para estar muy alertas”, señaló.

De acuerdo con la investigadora, Chiapas ha registrado más de 3 mil 078 sismos en lo que va de 2025, cifras que se recopilan gracias a la red de sismómetros conectada con el Servicio Sismológico Nacional.
Mendoza Ponce explicó que, aunque se pueden estimar periodos de retorno para sismos mayores a 7 grados, los datos disponibles todavía tienen margen de error, ya que la instrumentación en el estado aún es limitada. “Esto lo sabemos con lo poquito de sensores que tenemos acá en Chiapas… estos números pueden estar más refinados con menos error. Y eso nos permite construir mejor”, comentó.
La investigadora enfatizó que el riesgo no radica únicamente en el temblor, sino en la vulnerabilidad de las construcciones y la preparación de la población. Señaló como ejemplo la experiencia de Japón: “Ellos construyen muy bien, como si ya viniera el Apocalipsis (...) y al final, en lugar de hacernos daños, las buenas construcciones nos protegen”.

Chiapas presenta una diversidad de sismos por su ubicación geológica. En la costa se generan movimientos de subducción, donde una placa tectónica más densa se hunde bajo otra. Desde Guatemala hasta Chiapas se extiende la falla Polochic Motagua, hermana de la falla de San Andrés, que si en su momento se activará podría generar movimientos violentos en el estado, mientras que en el norte, cerca del volcán Chichón, se registran sismos de tipo inverso. “Chiapas tiene de todos los sabores y colores de los sismos”, resumió Mendoza Ponce, destacando la complejidad sísmica del estado.

La especialista también recordó que los sismos de gran magnitud, aunque menos frecuentes, tienen periodos de retorno que permiten estimar su probabilidad, similar al análisis de huracanes. Sin embargo, subrayó que la preparación y la resistencia de las edificaciones son decisivas para reducir daños. La combinación de sensores, personal capacitado y construcción segura puede marcar la diferencia entre un evento sísmico y un desastre, advirtió Mendoza Ponce.
Chiapas, con su diversidad geológica, biológica y cultural, sigue siendo un laboratorio natural para la sismología, donde el estudio constante y la prevención se convierten en herramientas indispensables para proteger vidas y garantizar la resiliencia de la población ante la actividad sísmica.