Elena denuncian falta de empatía y espacios accesibles para personas con discapacidad en Tuxtla
Elena Elizondo, funcionaria pública con discapacidad motriz, enfrenta diariamente una jornada de ocho horas entre barreras arquitectónicas, falta de empatía social y ausencia de espacios accesibles
Elena Elizondo, de 49 años de edad narra la situación de las personas discapacitadas en la ciudad capital / Isaí López / El Heraldo de Chiapas
La señora Elena Elizondo, de 49 años de edad, discapacitada por un accidente, con cirugía de columna, un tiempo perdió la movilidad de la cintura para abajo, aproximadamente ocho meses, tras terapia logró caminar, se auxilia con una andadera, tiene una pierna sin fuerzas, su rutina diaria es complicada y lenta, a las ocho de la mañana ya debe estar en sus oficinas públicas y termina su día a las cuatro de la tarde, ocho horas sentada en una silla.
Narró en entrevista que su día comienza a las cinco y media de la mañana, se baña auxiliada por una silla, pasa a otra silla y debe vestirse con tranquilidad, sin prisas, sus tiempos son totalmente calculados. Antes de las ocho sale de su casa, maneja un automóvil adaptado, lo hace con precaución y a las ocho ya está detrás del escritorio.
Tiene cuatro hijos, dos con familia, celebra la unidad y la fraternidad, les da consejos todos los días. Su rutina es más complicada que la de otras mujeres, necesita darse tiempo para atenderse, le agrada trabajar, acepta su discapacidad, pero no se limita, compartió.
Elena Elizondo dice que ella no se limita, pero quienes sí lo hacen son las personas que no son empáticas con las personas con discapacidad. El simple hecho de caminar por una banqueta con andadera es complicado, ya que la gente pasa encima de uno. Muchos espacios para personas con discapacidad están ocupados indebidamente por personas que no lo son.
Insiste en que nos falta humanismo, educación y sensibilidad, que la educación está en casa, y desde ahí se puede cambiar. La población debe ser empática, las personas con discapacidad pueden hacer cualquier cosa que una persona sin discapacidad hace.
Todas sus actividades son más pausadas, trabaja de 8:00 a 16:00 horas, y cuenta que en su lugar de trabajo recibe respeto, pero el problema está afuera, en la sociedad. Agradece la entrevista para sensibilizar a la población: “no nos insulten, no se enojen contra nosotros, nadie está exento de un accidente y ser una persona con discapacidad”, reiteró.
Elena Elizondo celebra el decreto firmado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, que concede a las personas con discapacidad una jornada laboral de ocho horas. Considera que es un pensamiento acertado, ya que hay limitantes que no permiten una jornada de seis horas realmente productiva. Aunque está a favor de la jornada reducida, reconoce que estar ocho horas sentada o en movimiento es difícil, pero lo hace con amor porque es su mejor terapia.
Cree que el gobernador está pensando en las personas con discapacidad. En Chiapas puede haber más de 500 mil personas con discapacidad, y le agrada que se considere especialmente a quienes trabajan en dependencias del Poder Ejecutivo, aunque otras dependencias aún no están involucradas, señaló.