Localmartes, 6 de enero de 2026
Enrique Cruz, 32 años de arte urbano en las calles de Chiapas
El artista urbano que transforma fotografías en retratos a lápiz en Tuxtla Gutiérrez es originario de Tapachula
Isaí Flores

Enrique Cruz es un artista urbano con más de tres décadas de experiencia en el mundo del dibujo, quien ofrece sus servicios en la vía pública de Tuxtla Gutiérrez y otros municipios del estado de Chiapas.
Con 32 años dedicados al arte y 14 años ejerciendo de manera constante en las calles, parques, restaurantes y espacios públicos, Don Enrique se ha especializado en la elaboración de dibujos, caricaturas y retratos, principalmente a lápiz. Su trabajo se caracteriza por adaptarse a las peticiones de la gente, quienes en muchas ocasiones le muestran fotografías para que las transforme en ilustraciones sobre cartulina u otros tipos de papel.

Originario de Tapachula y residente en la zona centro de Tuxtla Gutiérrez, específicamente en el primer cuadro de la ciudad rumbo al barrio de San Roque, Don Enrique vive solo y sostiene su economía a través de su oficio artístico. Por cada cuadro cobra un promedio de cien pesos, una tarifa accesible si se compara con los costos que manejan galerías o artistas consolidados.
Su producción varía según el día y la demanda: hay jornadas en las que realiza un solo dibujo y otras en las que ha llegado a elaborar entre 10 y hasta 15 piezas. Asegura que cada encargo es una fuente de inspiración y que, independientemente del volumen de trabajo, se siente satisfecho con lo que hace.

Además del lápiz, Enrique domina diversas técnicas como cera, acuarela, óleo, pastel, carboncillo y pincel, y también ofrece servicios de restauración de cuadros. Aunque los retratos de niños son los más solicitados, también realiza caricaturas animadas y obras personalizadas.
Cuando la demanda disminuye en la capital chiapaneca, se traslada a otros municipios como San Cristóbal de las Casas para continuar ofreciendo su trabajo. Por ello, hace un llamado a la ciudadanía a recomendarlo, ya que el boca a boca ha sido clave para mantenerse activo.
A sus 52 años, Enrique Cruz afirma ser un hombre feliz, convencido de que el arte es su vida y su pasión. Señala que, aunque no siempre obtiene grandes ganancias, el simple hecho de poder dibujar y vivir de ello le resulta suficiente para seguir adelante.