“La intención de Granito de Arena es que no tener los medios económicos para una terapia de calidad no sea un impedimento para recibirla”, enfatizó la fundadora.
Con sedes en Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, la fundación trabaja de manera solidaria y sin fines de lucro para garantizar el acceso a la justicia y la salud mental de quienes más lo necesitan / Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
La Fundación Internacional Granito de Arena, originaria de Chiapas y con más de 13 años de trabajo legalmente constituido, brinda atención integral a niñas, niños, adolescentes y personas adultas sobrevivientes de violencia sexual en el estado y en otras entidades del país, así lo dio a conocer en entrevista su fundadora Elena del Rosario Torres Villanueva.
Actualmente, la organización atiende a 135 personas usuarias, de las cuales 75 son niñas, niños y adolescentes, la mayoría en situación de vulnerabilidad. “Granito de Arena es un espacio con dignidad, donde las niñas y niños no son estigmatizados, donde la salud mental no es un tema tabú”, explicó Torres Villanueva, quien destacó que el objetivo es garantizar atención terapéutica, médica y jurídica sin que la falta de recursos sea un impedimento.
La fundación cuenta con centros de atención en Tuxtla Gutiérrez y próximamente reabrirá su comedor infantil en Tapachula, el cual brinda alimentación a alrededor de 50 niñas, niños y adolescentes. Estos espacios han sido equipados gracias a apoyos sociales como el redondeo Oxxo, con el que se adquirieron refrigeradores, estufas y utensilios. Aunque solo tres empresas aportan a la fundación —una de ellas en especie—, Torres Villanueva agradece y pide más apoyo a empresarios.
El ingreso a los programas puede realizarse mediante referencia directa de madres, padres o tutores, o por canalización de casas hogar, fiscalías y otras instituciones públicas. En el caso de niñas y niños pequeños, la atención se realiza de forma presencial; mientras que adolescentes mayores de 11 años pueden acceder a terapia en línea o híbrida, dependiendo de la conectividad y condiciones familiares.
Elena del Rosario Torres Villanueva, fundadora de Granito de Arena, impulsa desde hace más de 13 años un modelo de acompañamiento terapéutico, médico y jurídico para víctimas de violencia sexual - Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
La Fundación Internacional Granito de Arena brinda atención integral a niñas, niños, adolescentes y personas adultas sobrevivientes de violencia sexual en Chiapas y otras partes del país - Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
El fiscal Jorge Luis Llaven Abarca llama a las familias a estar atentas y proteger a los menores en casa - Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
Torres Villanueva explicó que 80% de los casos de violencia sexual infantil provienen del núcleo familiar —padres, padrastros o familiares cercanos—, mientras que el resto se da en escuelas o espacios de cuidado y recreación. En los últimos años, la organización ha recibido hasta 300 solicitudes semanales de ayuda a través de redes sociales, provenientes no solo de Chiapas, sino también de otros estados del país e incluso de personas mexicanas residentes en Estados Unidos y Canadá.
La fundación también ha atendido casos canalizados por fiscalías de Nayarit, Nuevo León, Puebla y Michoacán, e incluso ha recibido a niñas de tres o cuatro años trasladadas desde otras entidades para recibir atención especializada. “Hemos recibido infancias canalizadas por fiscalías de otros estados… y colaboramos también en el tema legal”, indicó.
Entre los principales desafíos, Torres Villanueva mencionó la falta de sensibilidad institucional y la carencia de servicios médicos especializados para la atención de víctimas. “Invito a las autoridades a ser muy empáticas y sensibles con este tema, a derivar los casos con profesionalismo. Necesitamos apoyo en psiquiatría infantil, neurología y ginecología”, expresó.
Agregó que en varios casos las familias enfrentan negativas en hospitales públicos para brindar atención a niñas y niños víctimas, especialmente cuando las y los médicos desconocen sus obligaciones legales. Esto, advirtió, puede afectar directamente el acceso a la justicia. “Cuando un médico dice: ‘yo no participo en procesos legales’, limita la posibilidad de que estas niñas y niños reciban justicia”, subrayó.
La labor de Granito de Arena ha trascendido las fronteras de Chiapas. Recientemente, la fundadora participó en un foro en el Congreso de San Luis Potosí, acompañado por la Secretaría de Educación, la Comisión Estatal de Derechos Humanos, la Fiscalía General del Estado y el SIPINNA. También mantiene vínculos de colaboración con los Congresos de Huixquilucan (Estado de México) e Hidalgo, y diálogos con la Fiscalía de Michoacán.
Sin embargo, la Fundación Granito de Arena no ha tenido apertura en el Congreso del Estado de Chiapas, por lo que pide que también en la entidad se apoye su causa. “Es un orgullo que un trabajo profesional y comprometido trascienda fronteras, pero hace falta que en Chiapas también se voltee a ver esta causa (...), bien dice: nadie es profeta en su propia tierra”, señaló.
Finalmente, Torres Villanueva reiteró que la fundación opera sin fines de lucro y con rendición de cuentas ante la autoridad fiscal. “Invito a la sociedad, a las escuelas y a las empresas a sumarse a Granito de Arena. Esta es una causa que busca reparar y acompañar, no juzgar”, concluyó.