Locallunes, 4 de agosto de 2025
Copoya pide buena cosecha con caminata y danzas tradicionales en tierras ejidales
Habitantes del pueblo realizaron una peregrinación con imágenes religiosas, danzas tradicionales y música
Isaí Flores

El pueblo de Copoya, ubicado en la cima del cerro Mactumactzá, realizó este domingo una caminata con las imágenes de la Virgen de Candelaria, del Rosario y de Olaechea, hacia la zona conocida como La Represa, en tierras ejidales, para agradecer a Dios por las cosechas. La comunidad católica partió desde el templo de la Virgen de Candelaria.
Las tres imágenes religiosas fueron colocadas en andas desde muy temprano por el equipo de festejo y cultura, encabezado por don Abel Velázquez. Fueron cargadas en hombros por cargueros, mientras que danzantes de Parachico, Chiapaneca, Yomoetzé y Napapoketzé acompañaron en todo momento la caminata.
Esta tradición inició hace más de seis décadas, cuando una fuerte sequía amenazó las cosechas en la zona. En aquel entonces, fueron los ejidatarios quienes encabezaron el recorrido para pedir a Dios por la lluvia. Con el paso del tiempo, la comunidad ha crecido y el recorrido ha cambiado: hoy se caminan alrededor de 15 kilómetros, finalizando con una misa comunitaria.

Tras la misa, oficiada por el presbítero Margarito Guzmán Sáez, párroco de Copoya, perteneciente a la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, mujeres con vistosas faldas y blusas multicolores danzaron el Yomoetzé frente a las tres imágenes en la capilla de La Represa, ubicada en la zona rural del ejido. También se presentó la danza del Napapoketzé durante el recorrido.
En ese sentido, José Raúl Hernández Pérez, danzante del Napapoketzé desde hace 21 años, compartió que su forma de alabar a Dios y dar gracias por las cosechas es a través de la danza. Lo hace portando un vistoso penacho rojo de plumas de guacamaya, y expresó su deseo de que las nuevas generaciones continúen con estas tradiciones.

Participaron numerosas familias, muchas de las cuales cargaron las imágenes en hombros. Hubo música de marimba, rezos, cantos y se quemaron cohetes durante el recorrido, que también pasó por cultivos de maíz cercanos a la capilla donde se celebró la misa.

Antes y después de la celebración religiosa se sirvió pozol al pueblo. Una vez concluida la misa, los feligreses emprendieron el camino de regreso. El primero en cargar una de las imágenes fue el comisariado ejidal, Gerónimo Pérez, acompañado por otros ejidatarios, quienes dieron gracias a Dios con la esperanza de obtener una buena cosecha de maíz en este ciclo productivo.
De regreso en Copoya, el contingente de católicos se congregó en la casa de Lucy Pérez, donde se ofreció comida, pozol y recuerdos para todos los asistentes. A las cinco de la tarde continuó el recorrido con las imágenes religiosas rumbo al templo de la Virgen de Candelaria, desde donde, como dicta la tradición, volverán a salir el próximo año.