En el primer trimestre de 2026, 23 personas permanecen reportadas como desaparecidas en Tuxtla Gutiérrez. Las autoridades mantienen activas las investigaciones en diversas zonas de la capital chiapaneca
Operativos y órdenes judiciales dejan múltiples detenidos en Tuxtla Gutiérrez y municipios cercanos; entre los casos hay extorsión contra una menor, robos con violencia, homicidios y aseguramientos de armas, droga y vehículos
Durante el Jueves Santo en Tuxtla Gutiérrez, numerosos comercios y oficinas públicas permanecen cerrados, mientras la circulación vehicular y el transporte colectivo disminuyen. La actividad comercial se reduce debido a las tradiciones familiares y religiosas de Semana Santa
Los mercados públicos municipales de Tuxtla Gutiérrez mantienen sus operaciones durante Semana Santa con menor afluencia, precios estables y una demanda moderada en pescados y mariscos, mientras algunos locales permanecen cerrados
Retrato histórico del general Ángel Albino Corzo Castillejo, defensor de la libertad y la Reforma. / Tuxtla Antigua
El general Ángel Albino Corzo Castillejo, Benemérito de Chiapas, nació el 1 de marzo de 1816 en el entonces pueblo de Chiapa, hoy Chiapa de Corzo. Su vida fue un ejemplo de compromiso con la justicia, la libertad y el progreso del pueblo mexicano. Hijo de una época convulsa, su legado trascendió los límites de su tierra natal y quedó inscrito en la historia del país como uno de los grandes hombres de la Reforma.
Desde joven mostró vocación de servicio. Realizó sus primeros estudios en su pueblo y los superiores en San Cristóbal de Las Casas. En 1840 contrajo matrimonio con Zaragoza Ruiz Pola. Seis años después organizó la Primera Guardia Nacional de la Villa de Chiapa con cincuenta hombres, asumiendo el cargo de capitán de caballería. Su disciplina y liderazgo lo llevaron a ocupar, en 1847, el cargo de Tesorero General del Estado, donde impulsó una reestructuración del sistema de impuestos, protegiendo a indígenas, peones y sectores populares del cobro excesivo, mientras que las clases con mayor poder adquisitivo aportaban más al erario.
Su carrera política continuó al ser electo diputado local en los periodos 1849–1851 y 1851–1853, gestionando la creación del Departamento de Chiapa y solicitando que se concediera el título de ciudad a la Villa de Chiapa, el 27 de marzo de 1851. En 1853, ya como prefecto, reorganizó la Guardia Nacional con 400 hombres, alcanzando el grado de coronel de caballería.
En 1855, el Congreso de Chiapas, bajo su presidencia, se adhirió al Plan de Ayutla, que buscaba derrocar la dictadura de Antonio López de Santa Anna. Corzo encabezó el movimiento en la región y, tras el triunfo liberal, fue designado gobernador provisional de Chiapas. Ese mismo año recibió el reconocimiento del general Ignacio Comonfort, quien le escribió: “Estoy profundamente convencido de que sin la cooperación de todos los buenos mexicanos, me será imposible proceder con éxito”.
Monumento que recuerda a Ángel Albino Corzo, héroe chiapaneco y nacional. / Archivo
Su apoyo a la causa republicana también fue valorado por José María Lafragua, Ministro de Relaciones con el presidente Benito Juárez, quien le expresó: “No retroceder en nada del Plan de Ayutla, de no hacerse ilusorias las promesas de la revolución... y de que le informe de cuántas medidas considere conducentes para la mejora del Estado”.
Como gobernador, Corzo impulsó acciones que reflejaban su sensibilidad social. Abolió algunos impuestos, redujo la planta de empleados públicos y promovió la justicia expedita. También gestionó fondos para la Universidad y ordenó estudios para evaluar la navegabilidad del río Quechula. Benito Juárez, en comunicación del 6 de marzo de 1856, le expresó: “Muy honroso es para usted y para el Estado que dignamente gobierna esta patriótica medida, pues es por cierto la primera vez que Chiapas hace marchar sus hijos para defender la causa de la libertad”.
Su liderazgo militar se consolidó cuando en 1858 las autoridades de Tabasco lo reconocieron con el grado de general. Juárez lo designó comandante en jefe de las fuerzas del estado para operar contra los rebeldes tabasqueños, destacando su “acreditada moralidad, desinterés y acierto”. Ese mismo año, al mando de sus tropas, tomó la ciudad de San Juan Bautista —hoy Villahermosa— y restableció el orden constitucional.
Durante la Guerra de Reforma, Corzo recibió amplias facultades de parte del presidente Juárez para hacer cumplir las Leyes de Reforma en Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán. En una carta fechada el 13 de octubre de 1859, Juárez le escribió: “Obre usted dictando cuántas medidas demanden las circunstancias (...) nada de transacciones con los enemigos; la Constitución y los Decretos de Reforma deben cumplirse al pie de la letra”. Ningún otro chiapaneco contó con tanta confianza del Benemérito de las Américas.
Estatua de Ángel Albino Corzo, símbolo de su legado liberal y patriótico. / Tuxtla Antigua
Corzo no sólo fue un político y militar ejemplar, también un hombre de convicciones profundas. En su gestión enfrentó incursiones filibusteras provenientes de Guatemala y combatió tanto a imperialistas como a grupos reaccionarios. Su labor fue fundamental para mantener la integridad territorial y la soberanía de Chiapas en una época de graves amenazas externas.
Sin embargo, su vida también estuvo marcada por la tragedia. El 23 de septiembre de 1866, su hijo Donato Corzo Ruiz, director del periódico La Tijera, fue asesinado por motivos políticos. Se le reconoce como el primer periodista sacrificado en Chiapas, mártir de la libertad de expresión.
Años después, alejado de la política, el pueblo volvió a recibirlo con afecto. En 1873 expresó: “Ahora la política está enmaletada; sólo quiero ver los partidos fusionados en Chiapas”. Y añadió con modestia: “No quiero para mí más triunfo, más gloria que dejar un recuerdo de haber hecho conocer en mi tiempo que Chiapas se basta a sí mismo”.
Ángel Albino Corzo murió el 12 de agosto de 1875, a los 59 años, en su natal Chiapa. Sus restos descansan bajo su estatua en el parque central de Chiapa de Corzo. Fue declarado Benemérito de Chiapas, Tabasco y Campeche por su defensa de la soberanía nacional y su compromiso con los ideales liberales.
Su efigie se levanta en el Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, con la Constitución de 1857 en su mano derecha, símbolo de los principios que defendió hasta su último día. Ángel Albino Corzo dejó de ser sólo un chiapaneco ilustre para convertirse en un héroe nacional, un ejemplo de integridad, valor y amor por la patria.