¿Conoces el santuario de María Desatadora de Nudos en Copoya? Un refugio de fe
Cada día 8 de mes se celebra misa en el Glorioso Cristo de Chiapas, donde fieles colocan listones como símbolo de petición y agradecimiento
Thiaré García / El Heraldo de Chiapas
La devoción a Nuestra Señora Desata Nudos tiene raíces en la historia de la Iglesia. Surgió en Augsburgo, Alemania, alrededor del año 1700, cuando el pintor Johann Georg Melchior Schmidtner representó a la Virgen María desatando los nudos de una cinta, como metáfora de su intercesión ante los problemas humanos.
Siglos después, el entonces sacerdote Jorge Mario Bergoglio conoció esta advocación durante su estancia en Alemania y la llevó a Argentina, desde donde se difundió ampliamente por América Latina tras su elección como Papa.
La práctica consiste en colocar un listón blanco como símbolo de petición constante; cuando la intención se cumple, se cambia por uno de color como testimonio de gratitud. Esta tradición ha llenado de matices los alrededores del santuario en Copoya, donde cada listón representa una historia personal marcada por la esperanza.


























