Localjueves, 11 de septiembre de 2025
Las cuevas encantadas del Mactumactzá: leyenda viva de Tuxtla Gutiérrez
Las leyendas que giran en torno al Mactumactzá son parte fundamental del patrimonio oral de Chiapas
Isaí Flores

Las cuevas encantadas del Mactumactzá es una de las leyendas de Tuxtla Gutiérrez, cuentan que la población tenía que pedir permiso para subir al cerro, también para regresar había que pedir permiso, de lo contrario, se quedaban en el cerro atrapados por el enemigo, dice el Cronista de la Capital de Chiapas, Don Jorge Alejandro Sánchez Flores.
Hay quienes narran que mucha gente ingresaba a las cuevas del Mactumactzá, donde encontraba fotografías, botellas, daban cuenta de elementos de la práctica de rituales. Se podía ingresar por Copoya y por Terán, el sitio es boscoso, muchas cuevas se encuentran en el extremo izquierdo del Glorioso Cristo de Chiapas.
Hace muchos años la gente se iba caminando a Copoya por la vereda, se encontraba con la primera cueva que se localiza en el extremo derecho de la carretera estatal que conduce a Tuxtla Gutiérrez, pasando la curva de la Virgen María de Guadalupe, hasta llegar al poblado y luego dirigirse hacia las cuevas en la parte posterior al poblado, en la parte alta del Mactumactzá.

El Cerro Mactumactzá, así lo contaba Don Antonio Escobar Paredes, un habitante zoque de Copoya, que las cuevas estaban encantadas, contó una vez que él era el depositario de las leyendas de ese lugar. Era el mismo que recomendaba no ir a las cuevas, no retar al encanto que ahí había.
“Una vez nos compartió que con unas palabras mágicas se abría la puerta de una de las cuevas para poder entrar. Era un asunto de oralidad que le habían platicado los papás, los abuelos, una leyenda que va quedando en el pensamiento de la población, que se va transmitiendo de generación en generación“, expuso Sánchez Flores.
El cronista insiste que las cuevas encantadas del Mactumactzá es una oralidad que se ha ido transmitiendo de generación en generación, muchos que han escuchado estas versiones se han congregado en grupos de personas para acudir al cerro.
En el mismo lugar está la leyenda del Sombrerón, un personaje que dice la gente haberlo visto montado a caballo, con una espada y vestidura blanca. Se dice que a quien se le aparecía, suscitaba mucho miedo. El hombre portaba sombrero de charro, hay quienes pensaban que al verlo se volverían ricos, aunque fuera un encuentro aterrador.