Laura Escobar: 30 años de trabajo entre papelería y cocina en Tuxtla Gutiérrez
Le detectaron cáncer hace tres años, le cerraron su cocina este junio, pero Laura sigue cocinando y vendiendo tamales en los pasillos, con fuerza, dignidad y una sonrisa
Bomberos, Policía Municipal y personal de Protección Civil actuaron de inmediato para salvar a una pareja en riesgo de ahogarse en las aguas del río Jataté
La edición 156 de esta tradicional feria inició con un desfile de carros alegóricos y la participación de más de mil personas en el centro de la ciudad
Operativo conjunto de la SSP, FRIP, Guardia Estatal Preventiva y FGE en este municipio resultó en la detención de Félix N y el aseguramiento de droga, un arma de fuego y tres vehículos
Las personas detenidas no forman parte de la policía ni del gobierno municipal de Tenejapa, y la patrulla involucrada está bajo resguardo comunitario desde hace más de una década
Laura Escobar Hernández, mujer que se dedica al negocio de la papelería en Tuxtla Gutiérrez / Isaí López / El Heraldo de Chiapas
La señora Laura Escobar Hernández de 63 años, 30 de ellos dedicados al negocio de papelería, actividad que no ha sido la misma desde la pandemia del COVID-19, si bien ha seguido con este giro, también lo combina con la distribución de productos Omnilife y la gastronomía, le fascina elaborar tamales, este jueves preparó de chipilín.
En una esquina de la plaza central de Tuxtla Gutiérrez, a un costado de la presidencia municipal, desde hace ocho años prepara alimentos, en los últimos cuatro años ha sido más intensa su actividad de preparación de alimentos en su cocina en el centro de la capital, en un espacio propiedad del ayuntamiento que tiene en comodato desde el gobierno de Juan Sabines Gutiérrez.
En entrevista, dijo que su pasión es trabajar en el comercio, es servir tanto en el giro de papelería y copiadora, y últimamente en la cocina, pero el COVID-19 le ha cambiado la vida, tiene que inventar e innovar platillos, no obstante, su salud se ha ido agotando, padece cáncer en los últimos tres años, tiene que viajar constantemente a la Ciudad de México por tratamiento sin dejar de trabajar porque vive sola.
Laura se ha dedicado gran parte de su vida al comercio - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
Actualemnte Laura tiene una lucha constante contra el cáncer - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
Con tal de salir adelante también se ha dedicado al negocio de la comida - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
La señora sufrió la clausura de uno de sus negocios - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
Doña Laura Escobar dice que uno de los platillos exquisitos y favoritos es el cochito, por ello solicitó a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez autorización para cambiar de giro de papelería a cocina en su local, porque en medio del dolor y del cansancio tiene que seguir trabajando, vive sola en la colonia Paraíso en el norte de la capital y tiene que llevar ingresos a casa, no hay tregua, dice, para no hacerlo.
Desde el 25 de junio de este año su vida ha seguido cambiando porque la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez le clausuró su local que tiene en comodato, por el reclamo de un pago de 116 mil pesos, lo que no ha podido reunir, ni los diez mil que le piden de adelanto para poder abrir el local y seguir trabajando desde el interior, ahora tiene que vender los tamales en los pasillos, en los corredores del lugar, a un costado de otras cocinas económicas.
Cuenta que no se achica, no se apaga, continuará con la actitud positiva, con la actividad económica, con local abierto o cerrado, aunque no se siente bien de salud, sigue ocupándose de su tratamiento, sin dejar de cocinar para sus clientes, sin dejar de hacer tamales, incluso por pedido, aunque no le han dado opciones para la apertura, le dicen que el adeudo es desde el 2005 a la fecha, con la advertencia de que el monto puede seguir subiendo.
La venta de los tamales sigue, qué más quisiera ya volver a preparar el cochito, la chanfaina, el mondongo, la bolita de chipilín, el ninguijuti, y otros en el interior de su cocina, pero no se lo permiten desde la presidencia municipal, pese a ese tope, en medio del dolor, va y viene ofreciendo sus tamales, lo suyo, lo que sabe hacer y lo que desea que disfrute el pueblo consumidor por mucho tiempo.
Vive sola, no tiene hijos, ni esposo, así que trabaja sola, aunque su salud no está tan bien, tiene que ver que viajar a la Ciudad de México para el seguimiento después de la operación de mama, lamentablemente en los últimos días se le elevó la glucosa y así tiene que seguir trabajando sin descuidar su atención médica, agradece al público consumidor la oportunidad de seguir consumiendo sus platillos y sus tamales, a sus clientes de la papelería y fotocopiado que espera resolver pronto la clausura, insistió.