Niñez en orfandad: el impacto invisible de la violencia en Chiapas
En 2025, se documentan 33 feminicidios que dejaron a 32 hijos huérfanos; Madres Buscadoras señalan que en Berriozábal al menos 15 menores en una década quedaron sin progenitores
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Niños y niñas sin tratamiento psicológico tras quedar huérfanos por desapariciones u homicidios / Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
En Chiapas, la violencia no termina con la desaparición, el homicidio de personas o el feminicidio de una mujer, continúa en la vida de niñas y niños que quedan sin madre, sin padre o sin ambos progenitores, muchos de los cuales no reciben atención psicológica y no cuentan con reconocimiento pleno como víctimas, quedabdo atrapados en un vacío institucional que se prolonga durante años.
De acuerdo con el DIF Chiapas indican que durante los primeros cuatro meses del 2025 más de 4 mil niñas, niños y adolescentes que se encontraban en situación de riesgo de orfandad tras hechos de violencia, fueron atendidos y rescatados, mismos que en su mayoría fueron entregados a familiares (abuelos o tíos), otorgándoles atención psicológica a ellos y las familias a las que se integran, así como asesorías sobre sus derechos humanos con el fin de mejorar su contexto y condiciones de vida, de una manera sana, dijo Ana Isabel Granda González, directora general de este sistema de atención a la familia.
Las cifras oficiales dimensionan el problema. Solo en 2025, la violencia feminicida en Chiapas —con 32 casos oficiales al cierre del año— dejó al menos 33 casos documentados de menores en orfandad. Asimismo, a diferencia del homicidio doloso, la orfandad por desaparición forzada coloca a los hijos en un “limbo jurídico”, ya que el no tener una confirmación legal del deceso de la personas, sea madre o padre, impide a los menores tener el acceso pleno a apoyos y medidas de protección.
Isabel Torres, integrante de la colectiva Madres Buscadoras en Chiapas, advierte que la orfandad derivada de este tipo de delitos permanece fuera del centro de las políticas públicas, pese a su impacto directo en la niñez. “Muchas personas o también en las instituciones se enfocan en las madres víctimas y en los familiares, pero se olvidan de los niños y las niñas que quedan sin padres”, señaló.
La mayoría de los casos por orfandad se dan por feminicidios / Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
En el municipio de Berriozábal, explicó, hay más de 15 niñas y niños menores de 10 años que quedaron sin madre o padre tras casos de desaparición. En todos ellos, el cuidado ha recaído en familiares, quienes asumen la crianza sin acompañamiento especializado. “A cargo de familiares están quedando los niños. Es una responsabilidad muy grande”, afirmó.
Torres relató que en varios de estos casos, los menores presenciaron la desaparición forzada de sus padres. “Hay niños que han visto cómo se han llevado a su papá y a su mamá, y son niños menores de cinco años que han vivido esa parte”, expuso, al señalar que estas experiencias dejan secuelas emocionales profundas desde edades tempranas.
En su caso personal, compartió que su nieto quedó en orfandad a los cuatro años de edad. Aunque la familia ha intentado que el niño lleve una vida cotidiana, las preguntas aparecen de manera recurrente, especialmente en fechas significativas. “Cuando llegan los festejos preguntan cuándo regresará su mamá, cuándo regresa mi papá. Es difícil”, dijo.
Asesinatos por el crimen organizado dejaron en orfandad a 5 familias quienes sus padres se dedicaban de policía municipal en Frontera Comalapa / Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
La entrevistada reconoció que al inicio, algunas familias optan por ocultar la verdad a los menores, bajo la idea de protegerlos. Sin embargo, señaló que los niños terminan comprendiendo la situación. “Ellos tienen una mentalidad muy grande. Se dan cuenta de muchas cosas”, expresó, al subrayar la necesidad de atención psicológica especializada.
Dijo que la mayoría de los menores en esta condición no reciben terapias. “No están llevando terapias psicológicas, no han tenido ese apoyo como víctimas”, y explicó que el miedo, la desconfianza y la falta de acompañamiento institucional influyen para que las familias no accedan a estos. En su caso, indicó que su nieto recibió atención por un tiempo y actualmente busca retomarla.
Ante este panorama, Isabel Torres llamó a que las autoridades amplíen su enfoque de atención. “Que se enfoquen en las familias, en los niños”, dijo, al pedir que las investigaciones se realicen con la misma intensidad en todos los municipios. “Que por cada desaparecido se muevan todas las herramientas, todo lo tecnológico que tengan”, expresó.
Autoridades sin un proceso de seguimiento psicológico para menores / Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
La desaparición y posterior localización sin vida de una persona no cierra la herida de las familias. Deja, por el contrario, una orfandad marcada por el dolor psicológico, la ausencia institucional y la exigencia de justicia que persiste aun cuando la esperanza se ha agotado. Así lo expresó Edith Domínguez Domínguez, madre buscadora que encontró a su hijo muerto, pero que continúa en la lucha colectiva por otras familias que siguen esperando respuestas.
En 2025 dejo al menos 33 casos de orfandad por feminicidiosEn 2025 dejo al menos 33 casos de orfandad por feminicidios / Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
Durante su testimonio, Domínguez Domínguez señaló que el acompañamiento de las autoridades suele limitarse a los momentos visibles de la búsqueda o a los trámites ante la Fiscalía, dejando de lado la atención integral que requieren las familias una vez que ocurre la desaparición o se confirma la muerte. “El apoyo más que nada que necesitamos es el apoyo presencial (...) voltear a ver a las familias, a los hermanos, a los hijos de los padres que son desaparecidos”, expresó.
La madre buscadora subrayó que la orfandad que dejan las desapariciones, los feminicidios y los homicidios no se reduce al impacto económico, sino que tiene un peso profundo en la salud mental de quienes sobreviven. “No estoy hablando económicamente, sino psicológicamente, el apoyo que debería dar el gobierno (...) el apoyo directo psicológico”, dijo, al señalar que las instituciones se remiten unas a otras sin garantizar una atención inmediata.
En Berriozábal se contabilizan 15 niños y niñas menores de 10 años en orfandad / Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
De acuerdo con su experiencia, los procesos de canalización a terapias o atención psicológica suelen prolongarse durante meses, lo que obliga a muchas familias a buscar ayuda por su cuenta. “Las citas son demasiado largas (...) yo sí lo necesito, yo ya no vivo con la esperanza de encontrar a mi hijo, al contrario, vivo con el dolor”, afirmó.
Domínguez Domínguez también cuestionó la forma en que se desarrollan las investigaciones y búsquedas, particularmente la demora para actuar en las primeras horas tras una desaparición. Recordó que, en su caso, pasaron 136 días sin una línea de investigación clara ni un operativo de búsqueda efectivo. “Hoy está el desaparecido, hoy hay que buscarlo (...) no esperar a ponerse de acuerdo”, señaló.
La madre buscadora insistió en que la falta de coordinación entre instancias como la Fiscalía y la Comisión de Búsqueda prolonga la angustia de las familias y reduce las posibilidades de localizar con vida a las personas. A ello se suma, dijo, la escasa empatía social y la negativa de algunos ciudadanos a compartir grabaciones de cámaras de seguridad. “No estamos buscando un perro, estamos buscando un ser amado, a una persona”, expresó.
Aunque su hijo fue localizado sin vida, Edith Domínguez Domínguez aseguró que su lucha no terminó con ese hallazgo. “Ya mi vida cambió. Definitivamente ya no está la esperanza, pero está el dolor, está el coraje”, dijo, al explicar que continúa alzando la voz para evitar que otras madres atraviesen el mismo proceso.
Finalmente, hizo un llamado a que las autoridades atiendan la orfandad que dejan estos hechos, no solo desde el discurso, sino con acciones inmediatas, acompañamiento psicológico real y búsquedas oportunas. “No buscamos solo tener un lugar a donde ir a llorar (...) queremos que volteen a vernos con la ayuda necesaria”, concluyó.