Parachicos y chiapanecas abren la Bajada de las Banderas en Chiapa de Corzo
Con la montera puesta y el chinchín sonando, el quinto recorrido de los parachicos inició este 22 de enero, uniendo tradición, cultura y fervor religioso
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Parachicos y chiapanecas inician el quinto recorrido en la Bajada de las Banderas, llenando de color y música las calles de Chiapa de Corzo / Isaí López / El Heraldo de Chiapas
De la Casa de la Chiapaneca en el barrio de San Antonio, partió el grupo de parachicos y chiapanecas en la bajada de las banderas este 22 de enero en la colonial Chiapa de Corzo, una tradición llena de música, colorido del vestuario de danzantes, alegría y magia, en el marco de la Fiesta Grande de Enero en honor a los santos Señor de Esquipulas, San Antonio Abad y San Sebastián Mártir, patronos de la ciudad.
La magia se apodera de las calles, avenidas, barrios y casas particulares, la cultura, la tradición y el folklore se hacen presente, una tradición muy antigua en calles adornadas con banderas multicolores como dando la bienvenida a los asistentes, entre la multitud hay turistas.
En Chiapa de Corzo, en las márgenes del caudaloso río Grijalva, la tradición sigue viva en la que se recuerda a doña María de Angulo, su agradecimiento al pueblo, el reparto de víveres, la alegría de la sanación de su hijo, la montera que brilla, el chinchín que no deja de sonar y danzantes que no dejan de gritar.
La fiesta es única, es la más grande de Chiapas, es la que une, es la que congrega, el tráfico se desvía de calles del centro, la ruta Chiapa de Corzo - Tuxtla Gutiérrez queda en las calles cercanas a la carretera federal por el puente peatonal, agentes de tránsito dirigen el tráfico.
Calles adornadas con banderas multicolores dan la bienvenida a los parachicos y chiapanecas durante su recorrido - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
Entre música, danzas y risas, el quinto recorrido de los parachicos muestra la riqueza cultural y la devoción de Chiapa de Corzo - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
La Fiesta Grande de Enero reúne a la comunidad y a turistas en Chiapa de Corzo, celebrando a los santos patronos con alegría y folklore - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
Danzantes con sus monteras y chinchines recorren el barrio de San Antonio, manteniendo viva una tradición centenaria - Isaí López / El Heraldo de Chiapas
Las calles huelen a mariscos, aguas frescas espumosas, mientras van llegando a la calle Ángel Albino Corzo, entre Mexicanidad y Cenobio Aguilar, comienza a zonar el chinchín, los danzantes empiezan a hacer presencia, algunos ya con la montera puesta, con la máscara en la mano, mujeres con vistosas blusas en espera de colocarse la falda y otros parachicos siguen haciendo presencia ya con todos sus ornamentos.
Van de diversos colores, resalta el amarillo, el negro, el rojo, azul, algunos más con la indumentaria del parachico en la mano, algunos se desplazan hacia otros puntos del barrio, ya listos, ya en espera de que empiece a zonas la música, otros más hablan y hablan por teléfono, una señora con pantalón y vestido negro acaricia a su hijo acostado en la banqueta con la mitad de sus ornamentos colocados, mientras que en el interior de la casa se escucha la música, la bulla por la comida, el servicio de aguas frescas, todos esperan la saluda.
Van y vienen entre calles diversas para sumarse en el momento preciso a la orden de saluda, al punto de partida, todos con una promesa de volver el año que entra, el año siguiente será lo mismo: bailar, danzar y festejar a los santos de Chiapa de Corzo, todo es tradición, una algarabía, cultura y más.
La fiesta conluye en breve, pero la alegría sigue, las danzas permanecen, la tradición sigue viva. Chiapa de Corzo, colonial ciudad fundada en las márgenes del Río Grijalva, sigue en lo suyo, con un gran fervor en honor a los santos patronos. Cada barrio tendrá su propia fiesta, pero en enero todos se unen, y esa es la primera para el siguiente año.