Fauna silvestre en riesgo en Chiapas persisten agresiones, abandono y comercio ilegal
Los centros de rescate de fauna en Chiapas operan sin apoyo económico gubernamental, aun cuando atienden casos de todo el estado e incluso de otras entidades
La falta de atención institucional hacia la fauna silvestre en Chiapas continúa / COMAFAS
La falta de atención institucional hacia la fauna silvestre en Chiapas continúa generando afectaciones tanto a las especies como a la población, advirtió el biólogo Jerónimo Domínguez Lazo, director del Centro de Rescate y Rehabilitación de Fauna Silvestre en Suchiapa y representante de la asociación civil COMAFAS.
De acuerdo con el especialista, en meses recientes se han multiplicado las escenas difundidas en redes sociales donde serpientes, cocodrilos y otros animales son agredidos por habitantes que reaccionan por miedo o desconocimiento. Señaló que estas situaciones reflejan un problema persistente de desinformación y un vacío de atención por parte de diversas instancias, lo que mantiene una relación conflictiva entre la población y la fauna silvestre del estado.
Domínguez explicó que, aunque se han registrado intervenciones de autoridades en algunos casos, la respuesta sigue siendo limitada. La mayor parte del trabajo de atención y rehabilitación, afirmó, recae en centros de rescate particulares que operan sin apoyo económico gubernamental. “Estamos los centros de rescate particulares que tenemos que meter las manos para tratar de hacer lo propio”, comentó, destacando que estos espacios continúan funcionando pese a no contar con recursos destinados específicamente a la conservación y manejo de animales.
Especialistas señalan que persisten agresiones a fauna silvestre por miedo y desinformación. / COMAFAS
El biólogo insistió en que la falta de educación ambiental es uno de los factores que más influye en los encuentros negativos entre personas y fauna. Consideró necesario reforzar campañas de sensibilización y promover acciones comunitarias que ayuden a disminuir los daños tanto a los animales como a los propios habitantes, especialmente en zonas donde los encuentros son recurrentes.
Detalló que los cambios en el comportamiento de múltiples especies están directamente relacionados no solo con el clima, sino también con actividades humanas que alteran los ecosistemas, como las quemas, la deforestación y el cambio de uso de suelo. Estos procesos, dijo, han modificado drásticamente los entornos naturales, lo que obliga a diversos animales a desplazarse hacia áreas urbanas y periurbanas.
El Centro de Rescate que dirige atiende principalmente casos provenientes de Tuxtla Gutiérrez, Berriozábal, Ocozocoautla, San Cristóbal, Suchiapa y Villaflores, aunque también se reciben ejemplares desde Palenque, la Costa e incluso de entidades fuera del estado. Esto, señaló, refleja el déficit de infraestructura pública especializada para la atención de fauna silvestre, lo que obliga a organizaciones civiles a asumir tareas que deberían tener mayor respaldo institucional.
Tortugas / Thiaré García /El Heraldo de Chiapas
En cuanto al comercio ilegal, Domínguez explicó que, aunque las redes sociales han endurecido filtros para eliminar publicaciones relacionadas con venta de fauna, la práctica no ha desaparecido. Persisten casos de oferta de loros, tortugas, pericos y cocodrilos extraídos directamente de su hábitat, lo que mantiene activa la extracción ilegal en distintas regiones. Indicó que COMAFAS continúa reportando estas publicaciones a Profepa, instancia que da seguimiento a través de unidades cibernéticas.
Uno de los aseguramientos más relevantes del año fue el decomiso de aproximadamente tres mil tortugas en San Cristóbalde Las Casas, ejemplares que eran transportados para venta sin acreditar su procedencia legal. Estos animales fueron entregados a unidades de manejo autorizadas. También se han recuperado monos, tucanes y otros ejemplares cuyo tráfico evidencia que la extracción ilegal continúa siendo un problema presente en el estado.
Tecolote / Thiaré García /El Heraldo de Chiapas
Sobre la venta de cocodrilos, explicó que la comercialización ha disminuido debido a la baja producción de algunas granjas y a los controles aplicados en línea. Señaló que este año se recibieron únicamente dos ejemplares recién nacidos que estaban siendo comercializados de forma ilegal y fueron asegurados por Profepa. Sin embargo, advirtió que no se puede descartar que la práctica persista mediante otros mecanismos que evaden la supervisión habitual.
Domínguez subrayó que la conservación de la fauna silvestre en Chiapas es un reto que requiere esfuerzos coordinados entre autoridades y ciudadanía. Aunque reconoció avances en materia de decomisos y vigilancia, sostuvo que aún falta fortalecer la atención institucional y promover que la población adopte prácticas respetuosas para evitar agresiones o capturas innecesarias.