¿Ya probaste el pox? La bebida que todos buscan en Chiapas
Elaborado con maíz y panela, el pox es una bebida ancestral que forma parte de la identidad de los pueblos originarios y hoy cautiva a visitantes de todo el mundo
Elaborado con maíz y panela, el pox es una bebida ancestral que forma parte de la identidad de los pueblos originarios y hoy cautiva a visitantes de todo el mundo

Isaí Flores
El pox es una bebida ancestral de los pueblos originarios. Se elabora a base de destilado de maíz al que se agrega panela, cuya dulzura ayuda al proceso de fermentación que tarda, en promedio, seis meses. Posteriormente, se realiza una destilación, con la que alcanza entre 45 y 60 grados de alcohol; una segunda destilación reduce el contenido a entre 15 y 25 por ciento.
Con la primera destilación, la bebida pasa a un proceso de reposo en contenedores de madera de roble, que puede durar de nueve meses a un año. Así se obtiene una versión más fuerte, conocida como nich, con un mayor contenido alcohólico, explica Carlos Manuel Hernández Gutiérrez.
En la primera destilación, el producto resulta más oscuro; con la segunda, el pox adquiere un tono más claro. Lo mismo ocurre con el nich: tras la primera destilación, la bebida tradicional alcanza alrededor de 40 grados de alcohol, mientras que con la segunda baja a 20 grados.
Esta bebida tiene una larga tradición entre los pueblos originarios, comenta el artesano de la Boutique Artesanal al Maya, ubicada en Tuxtla Gutiérrez, donde se exhiben productos elaborados por indígenas de Los Altos de Chiapas. Agrega que el pox también es consumido por visitantes nacionales e internacionales, principalmente en San Cristóbal de las Casas.
Se elabora en comunidades como Zinacantán, Chamula, Tenejapa, Mitontic, Amatenango del Valle, San Juan Cancuc, entre otras. En algunas localidades rurales la producción es más intensa, como en Cruzton, perteneciente al municipio de Chamula.
La bebida se prepara con anticipación para los días 1 y 2 de noviembre, festividades de Todos los Santos y los Fieles Difuntos. En los panteones de los pueblos indígenas, las celebraciones se asemejan a una gran fiesta, donde el pox se convierte en la bebida principal de convivencia.