“Sentimos como si viniera un temblor”: la lluvia arrasa con el hogar de una familia en Tuxtla
Tras más de 20 años en su hogar, la familia Méndez Molina lo perdió todo en un parpadeo por el temporal
Tras más de 20 años en su hogar, la familia Méndez Molina lo perdió todo en un parpadeo por el temporal

Thiaré García / El Heraldo de Chiapas
La vida de la señora María Ángela Méndez Molina cambió drásticamente la noche del martes, cuando una creciente arrasó por completo con su vivienda ubicada en Tuxtla Gutiérrez. El siniestro ocurrió alrededor de las 23:30 horas para amanecer miércoles, tras una fuerte lluvia que, según su testimonio, no duró más de una hora pero bastó para dejarla a ella y a sus hijos sin hogar.
“Fue muy rápido, le digo, fue muy rápido… parecía que venía una piedra rodante. Cuando dimos la vuelta, ya eran mis cosas las que se estaban saliendo. Tiró esta pared de aquí y ahí nos atrapó el agua”, relató aún con la voz entrecortada.
María Ángela, quien ha vivido en esa casa desde hace más de 20 años, es madre viuda y se dedica a la venta de antojitos. Su patrimonio estaba ahí: su hogar, sus herramientas de trabajo, sus electrodomésticos, todo. La creciente los tomó por sorpresa y en segundos, la familia se enfrentó al miedo de perderlo todo, incluso la vida.

“Sentimos como que venía un temblor… como que explotó, pero feo, se sintió muy feo. Fue la barda que se derribó. Me decían que con la bendición de Dios lo que nos salvó fue la palmera. Esa palmera detuvo los muros, porque si no, esos muros sí nos hubieran aplastado”.
señora cayó en un hueco donde la corriente era más fuerte, pero su hija logró rescatarla. “Me caí cuando la creciente venía ya muy recio. Me caí ahí, y apenas sentí que me agarró mi hija. Me lastimé las rodillas, no sé cómo, pero me salvé”.
El agua arrastró su estufa, trastes, muebles, máquinas de trabajo, televisión, y parte del refrigerador. “Tenía yo mi trasterito y lo arrancó, se llevó todos mis trastes… la televisión, mis máquinas, las arrastró de la mesa. Como están pesadas, ya no arrancó más, pero casi se lleva todo”.

A la mañana siguiente, volvió al lugar con la esperanza de rescatar algo, pero todo había desaparecido. “Nunca me imaginé que había quedado así. Cuando me decían los vecinos que se estaba llevando cosas, no se imaginaban que eran mías. No pasó por mi mente ver esto vacío”.
Según relató, anteriormente habían ocurrido lluvias y escurrimientos, pero jamás con esa fuerza ni con consecuencias tan devastadoras. “No, no es la primera vez que pasa agua, pero antes era agua limpia. Ahorita sí fue muy fuerte, era agua de drenaje. Aquí no hay canal, no hay drenaje atrás, pero la casa de atrás no tiene pared ni sostén, y ahí se fue toda el agua. Rompió la barda de la vecina, rompió la mía y siguió con la otra”.
Por eso ahora pide que las autoridades realicen una investigación a fondo sobre las causas del desbordamiento. “Quiero que investiguen bien, porque en todos estos años que tengo aquí, nunca había pasado esto. Algo pasó ahí atrás, algo se acumuló, no es normal que de repente se venga así”.

Agradecida con los vecinos que acudieron a auxiliarla, la señora Méndez Molina insiste en que su prioridad es reconstruir, aunque no sabe cómo lo hará. “Gracias a Dios el vecino me auxilió. En ese momento no sé si pensaba o no pensaba nada, solo miraba a mis dos hijitos… estaban completos, y con eso me quedé”.
Hoy, la familia duerme donde puede, sin un techo ni los medios para rehacer su vida de inmediato. “Ya que amaneció vine a ver cómo había quedado la casa, y ya no tenía nada”.