Tuxtla Gutiérrez respira partículas contaminantes incendios y tráfico; salud en alerta
La capital de Chiapas ha registrado jornadas con mala calidad del aire asociadas a incendios y emisiones vehiculares. Datos oficiales ubican a las partículas PM10 y PM2.5 entre los principales contaminantes
Cabe destacar que Chiapas únicamente cuenta con una estación, por lo que no hay forma de analizar la calidad del aire en otras regiones de la entidad, pese a que en ellas también se registren aumentos de incendios forestales o emisiones por combustión.
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El humo de los incendios provocan la formación de smog, reduce la visibilidad y acelera el cambio climático / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
La mala calidad del aire en la capital chiapaneca se ha convertido en un factor recurrente en la presente temporada de estiaje. La presencia de partículas PM10 y PM2.5 en concentraciones elevadas forma parte de un patrón asociado a incendios forestales, quemas de pastizales y altas emisiones por combustión. En la salud, los efectos se reflejan en la creciente demanda de atención por padecimientos respiratorios.
El doctor Javier Arturo Sánchez Avendaño, director médico de la Cruz Roja Mexicana, delegación Tuxtla Gutiérrez, explicó que la exposición a aire con alta concentración de partículas tiene tres principales consecuencias: afecciones a nivel ocular, respiratorio y gastrointestinal. “La mala calidad del aire dispersa partículas y esas partículas pueden ingresar ocularmente y provocar conjuntivitis o infecciones por bacterias o por los elementos que el aire tiene en su composición en contaminación“, señaló.
Tuxtla Gutiérrez bajo densas nubes de humo por consecuencia de incendios forestales / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
En el sistema respiratorio, indicó que la inhalación de partículas puede derivar en infecciones bacterianas. Precisó que el impacto es mayor en personas con antecedentes de enfermedades respiratorias. “Pacientes que ya tienen asma pueden presentar crisis; cuando tienen una enfermedad crónica como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), se puede exacerbar y en algún momento llegar a tener consecuencias que incluso los lleven a servicios de emergencia“, explicó.
El tercer efecto descrito por el especialista se relaciona con enfermedades gastrointestinales. Señaló que la exposición de alimentos en vía pública durante episodios de alta concentración de partículas puede favorecer su contaminación. “Eso puede llegar a tener consecuencias en un periodo corto de tiempo“, indicó.
Especialistas realizando la medición de la calidad del aire / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
Sobre el comportamiento de la demanda médica, afirmó que el impacto es multicausal y que no todas las enfermedades respiratorias se originan por contaminación. Sin embargo, durante episodios con mayor concentración de partículas, la consulta externa puede registrar incrementos de entre 3 y 5% en padecimientos respiratorios. “Es impredecible tener un porcentaje específico porque intervienen varios factores, pero en la consulta ordinaria puede aumentar de 3 hasta 5%“, puntualizó.
El especialista señaló que existen grupos que requieren medidas preventivas adicionales, como personas en edad preescolar y escolar, así como adultos mayores. En el caso de menores que realizan actividades físicas al aire libre, recomendó trasladarlas a espacios interiores cuando exista dispersión visible de humo. También sugirió que quienes practican deporte prefieran horarios entre las 6:00 y 9:00 horas y de 18:00 a 22:00 horas, evitando el periodo de 9:00 a 18:00 horas cuando la concentración puede ser mayor.
El humo de incendios forestales es una mezcla peligrosa de gases, partículas finas y químicos que causan problemas respiratorios, cardíacos y oculares / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
En materia de prevención individual, dijo que el uso de cubrebocas funciona como barrera para reducir la inhalación de partículas. En ausencia de este insumo, puede emplearse una tela que cubra nariz y boca para disminuir la exposición directa. El uso de lentes puede limitar el contacto de partículas con la superficie ocular. También recomendó mantener puertas y ventanas cerradas cuando existan incendios cercanos.
El médico agregó que la exposición depende de la actividad laboral. Personas que trabajan en recolección de residuos, en caleras o en actividades al aire libre acumulan mayor tiempo de contacto con partículas durante la temporada de incendios. Mencionó que el mantenimiento inadecuado de vehículos influye en las emisiones por combustión y contribuye a la carga de contaminantes en la atmósfera urbana.
En el ámbito ambiental, Eva Margarita Melgar Paniagua, directora de Cambio Climático y Economía Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural, explicó que la zona metropolitana ha registrado días con niveles altos en el índice de calidad del aire y salud, debido a incendios activos y a la dirección de los vientos. Informó que uno de los siniestros que más ha afectado fue el que inició el 16 de febrero en el Cañón del Sumidero y que también se han presentado quemas de pastizales en áreas urbanas, como en la zona de Plan de Ayala.
“Debido a la dirección de los vientos, se está concentrando en la zona metropolitana el humo, y por tanto, los índices de partículas PM2.5 se han elevado”, indicó. Añadió que, además de incendios forestales, las quemas de terrenos baldíos y de basura dentro de la ciudad inciden en la calidad del aire. Recordó un evento reciente en un predio cercano al Libramiento Norte que generó dispersión de humo en colonias aledañas.
La mala calidad del aire se debe principalmente al aumento de incendios forestales / Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
La funcionaria señaló que la estación que mide partículas PM2.5 se encuentra en Tuxtla Gutiérrez y monitorea la zona metropolitana integrada por Chiapa de Corzo, Suchiapa y Berriozábal. Es la única estación que registra este contaminante en la región y sus datos determinan la clasificación del índice regional.
A partir del 1 de enero de 2026, la Norma Oficial Mexicana NOM-172-SEMARNAT-2023 estableció un límite máximo permisible de 25 microgramos por metro cúbico para PM2.5; anteriormente el parámetro era de 33 microgramos por metro cúbico. Con el nuevo umbral, los niveles alcanzan la categoría de mala calidad con menor concentración que en años previos. “Ahora, llegando a los 25 ya se establece una calidad del aire mala; antes el nivel era más alto. Como la norma está más estricta, se reflejan alertas más tempranas”, explicó.
La Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural publica los niveles de contaminación en su página web y redes sociales para consulta pública. Entre las recomendaciones indica evitar actividades al aire libre cuando el índice se ubique en nivel malo, suspender ejercicio en exteriores y acudir a valoración médica en caso de presentar tos o ardor ocular.
Las autoridades ambientales llamaron a evitar la quema de basura y de terrenos baldíos, y a reportar conatos de incendio para impedir su propagación. La combinación de incendios forestales en el entorno inmediato, quemas dentro de la mancha urbana y emisiones vehiculares configuran el escenario de concentración de partículas finas en la atmósfera de la capital.
En este contexto, la calidad del aire se integra como variable permanente en la agenda de salud y medio ambiente de la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez. La evolución de los registros dependerá de la contención de siniestros, de las condiciones meteorológicas y de la reducción de fuentes de combustión. Mientras tanto, el monitoreo de PM2.5 y la adopción de medidas preventivas individuales y colectivas son parte de la respuesta institucional ante la exposición recurrente a partículas.