“La violencia vicaria me arrebató a mis hijos”: testimonio de una madre chiapaneca
Un proceso comenzó en 2021
El impacto emocional y físico
Agregó que el acompañamiento es indispensable: “Tienes que buscar una red de ayuda que te haga ver que no estás sola y que no eres la única, lamentablemente”.
El Instituto de Elecciones de Chiapas establece que servidores públicos electos en 2024 deben renunciar a más tardar hoy 30 de marzo de 2026 si desean postularse en las elecciones locales y federales de 2027, con plazos específicos para ayuntamientos como Pantelhó
Más de 100 incendios de pastizales en dos meses evidencian un problema recurrente: predios abandonados, fuego provocado y sanciones que no se aplican de forma efectiva
La saturación hospitalaria, falta de especialistas y carencias estructurales provocan largas esperas en hospitales de Tuxtla; familias viven en condiciones precarias mientras aguardan atención
El gobernador Eduardo Ramírez destacó el despliegue de seguridad en Chiapas y llamó a turistas a cuidar el medio ambiente; además, dio el banderazo a la Nascar México Series 2026
Elementos de Protección Civil y Obras Públicas continúan abriendo brechas para contener el fuego; piden apoyo institucional y exhortan a la población a prevenir quemas durante la temporada de calor
Dos años de ser ley la violencia vicaria y continúa estancada / Congreso del Estado
A dos años de que la violencia vicaria fuera incorporada al Código Civil y Penal de Chiapas, los procesos judiciales para atender a las víctimas continúan enfrentando demoras, señala Ailin Leticia Rodríguez López, representante del Frente Nacional contra la Violencia Vicaria, capítulo Chiapas.
“Actualmente ya es una ley, ya hay castigos para las personas que ejerzan este tipo de violencia en contra de las madres y principalmente, en contra de las infancias”, afirmó, al tiempo de señalar que pese a que los juzgados familiares ya reciben denuncias, las medidas cautelares aún tardan en ejecutarse.
La representante explicó que la violencia vicaria —formalmente reconocida en la legislación como violencia por interpósita persona— implica el uso de los hijos e hijas para continuar ejerciendo control y agresión contra las madres. “Los procesos siguen teniendo ciertas demoras en la correcta ejecución en favor de las infancias y de las madres que están siendo sometidas todavía por sus agresores”, dijo.
De acuerdo con datos compartidos en entrevistas previas, en Chiapas se habían registrado alrededor de 80 casos en 2024, aunque Rodríguez López reconoce que las cifras actuales son imprecisas por falta de información y difusión. “Todavía no tengo realmente las estadísticas certeras del estado de Chiapas, porque como es algo nuevo, hay muchas mujeres que les falta la información para poder denunciar como tal”, señaló.
Al día el frente nacional contra violencia vicaria registra hasta 40 denuncias en diferentes redes sociales - Congreso del Estado
Mara Camacho, lleva 4 años en espera de la justicias y convivencia con sus hijos - Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
Hacen un llamado a las autoridades para que los procesos legales contra ley vicaria sean eficientes y sin dilaciones - Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
Pese a los procesos la separación de los hijos con los padres lleva tambien un proceso emocional - Thiaré García/El Heraldo de Chiapas
El Frente Nacional contra la Violencia Vicaria está integrado por cerca de 5 mil madres a nivel nacional. En Chiapas, la cifra de mujeres que buscan acompañamiento sigue en aumento, pues los 80 del año pasado ya superan el número con el 2025, ya que están recibiendo más de 20 solicitudes diarias de apoyo a través de redes sociales como Facebook y 20 en Instagram, explicó Rodríguez López.
Además de la labor de acompañamiento legal y psicológico, el frente realiza talleres de sensibilización dirigidos a instituciones como la Fiscalía de la Mujer, la Secretaría de Seguridad y el DIF estatal. “Se brindó esta asesoría con respecto a lo que es la violencia vicaria, pero desde una perspectiva de los resultados y los estudios que han llevado a cabo psicólogos sobre las consecuencias e impacto que viven las madres y las infancias”, relató.
Respecto a los retos actuales, hizo un llamado a las autoridades a garantizar que las políticas en materia de género se apliquen con eficacia. “Esperamos que sean acciones que se ejecuten, que no queden únicamente en una hoja de papel. Que quienes atienden se sensibilicen, que entiendan que no son números de expediente, sino seres humanos”, subrayó.
El frente invita a mujeres que sospechen estar atravesando violencia vicaria a buscar apoyo. “Estamos en todas las redes sociales como Frente Nacional contra la Violencia Vicaria. Brindamos asesoría legal, psicológica y acompañamiento por parte de todas las madres que formamos parte de este frente”, puntualiza.
En Chiapas, la violencia vicaria sigue siendo una realidad que atraviesa la vida de mujeres y madres que buscan convivir con sus hijos. Este es el caso de Mara Camacho Coello, quien compartió el proceso que ha enfrentado desde 2021 (4 años en busca de justicia), marcado por separaciones forzadas, juicios irregulares, denuncias falsas y un camino legal lleno de obstáculos.
Los procesos legales son dilatados y sin avances / Poder Judicial del Estado
“Para empezar tienes que identificar qué tipo de violencia estás viviendo. En Chiapas tenemos muy poco conocimiento de lo que es la violencia vicaria; está englobada en diferentes tipos de violencia: psicológica, física, económica y también social. Es un proceso muy fuerte, las mujeres que estamos en esto somos muy resilientes, porque llevamos procesos lamentablemente muy difíciles y muy largos”, relató.
La entrevistada explicó que la violencia vicaria se da cuando la expareja o familiares paternossustraen o retienen a los hijos, negando la convivencia con la madre. “Se crea una manipulación psicológica con los niños y también carpetas de investigación con falsas denuncias en nuestra contra, para que las autoridades no hagan la reintegración inmediata de los menores... tocan lo más sagrado que tenemos, que son nuestros hijos”.
Camacho Coello recordó que la primera retención de sus hijos ocurrió en 2021, tras una convivencia con el padre de los menores. “Posterior a los divorcios, cuando ya había un acuerdo de convivencias, mis hijos ya no me fueron devueltos, porque en ese momento se creó un juicio del que nunca se me notificó”, señaló.
Mujeres llevan años esperando el proceso legal y la convivencia con los hijos / Congreso del Estado
En medio de la pandemia, el caso se complicó porque los juzgados civiles estaban de vacaciones. “No me podían hacer la reintegración inmediata porque la autoridad competente no estaba trabajando. Gracias a Dios se me hace la reintegración de los menores a los 27 días... Fueron 27 días muy fuertes para mí, en los que sí hubo secuelas”, expresó.
No obstante, en noviembre de 2024, volvió a enfrentarse al mismo escenario, esta vez con mayor manipulación hacia sus hijos. Desde entonces, asegura que no ha podido acercarse a ellos. “El último contacto físico fue en un restaurante en Tabasco, donde sin quererlo me los encontré. Me acerqué a abrazarlos, pero el papá se acercó, me amenazó y me dijo que había una orden de restricción. Callé y me alejé. Ese fue el único acercamiento que tuve”.
La entrevistada compartió que la violencia vicaria no solo afecta en el ámbito legal, sino también en la salud. “Nos afecta mucho emocionalmente y derivado de eso físicamente. Han habido episodios muy fuertes de bajones de energía, depresión, ataques de ansiedad. Yo traté de canalizarlo de la manera más saludable porque tenía que estar fuerte, clara y con cabeza fría para tomar decisiones”, dijo.
Camacho Coello describió además las dificultades para recibir atención de las instituciones en Chiapas. “A mí no me quisieron dar la atención en el primer ministerio público de mi localidad porque mencionaron que el progenitor es una persona con posición económica. Me moví a otro municipio y ahí me sorprendió que avisaron a la persona que yo estaba levantando la denuncia. Recibí amenazas”.
Sobre la Defensoría, añadió: “No me dieron apoyo, fueron tajantes conmigo y me dijeron que no podían atenderme porque les había hablado una autoridad (...) tampoco la defensora de mi municipio me dio apoyo. ¿Qué encuentro con esto? Un sistema judicial manipulable, que te deja sola. Si tú no levantas la voz como mujer, ahí se queda tu asunto”.
Finalmente, hizo un llamado directo a quienes aplican la ley en el estado. “Hace falta conocimiento sobre lo que es la violencia vicaria. No es normal que te arrebaten a tus hijos y que porque las personas tengan mayor poder económico o social eso se permita. Cuando denunciamos somos revictimizadas; lo primero que te dicen es: ‘pero si es su papá, se lo tiene que quedar’, y eso está mal”.