382 personas no han vuelto a casa: el saldo de 2025 en Chiapas
A lo largo del año se activaron mil 172 fichas de búsqueda; aunque 790 personas fueron localizadas, cientos de familias continúan sin respuestas, de acuerdo con datos oficiales
A lo largo del año se activaron mil 172 fichas de búsqueda; aunque 790 personas fueron localizadas, cientos de familias continúan sin respuestas, de acuerdo con datos oficiales

Ángel Canseco / El Heraldo de Chiapas
Durante 2025, en Chiapas se activaron mil 172 fichas de búsqueda, de las cuales 790 personas fueron localizadas, mientras que 382 continúan desaparecidas o no localizadas, con fichas vigentes, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, de la Comisión Nacional de Búsqueda.
Los registros oficiales indican que 633 personas reportadas fueron hombres y 539 mujeres. Tuxtla Gutiérrez concentró el mayor número de fichas emitidas durante el año, seguida por Tapachula, Berriozábal, San Cristóbal de Las Casas y Comitán de Domínguez. La base de datos no distingue causas de la desaparición, únicamente documenta la ausencia y la necesidad de búsqueda.
De las 382 personas que permanecen sin localizar, 281 son hombres y 101 mujeres. Tapachula encabeza la lista de municipios con mayor número de fichas activas, con 46 casos —31 hombres y 15 mujeres—, seguida de Berriozábal con 34, Tuxtla Gutiérrez con 28, Ocozocoautla de Espinosa con 17 y Arriaga con 11.

El comportamiento mensual muestra un pico en noviembre, cuando se emitieron 135 fichas, correspondientes a 77 hombres y 58 mujeres. De ese mes, permanecen activas 47 búsquedas, 40 de hombres y siete de mujeres. En cuanto a los rangos de edad, los datos señalan que entre las mujeres el grupo con más reportes es el de 15 a 19 años, con 206 casos, mientras que entre los hombres predomina el rango de 20 a 24 años, con 100 reportes.
La mayoría de las personas desaparecidas o no localizadas son de nacionalidad mexicana; sin embargo, los registros incluyen también a nueve personas guatemaltecas, cinco hondureñas, cuatro cubanas, tres colombianas, tres venezolanas, dos salvadoreñas y una ecuatoriana, lo que refleja que las desapariciones afectan también a población extranjera en tránsito o residencia en el estado.

Entre las 790 personas localizadas, 27 fueron encontradas sin vida. En este grupo se documenta el caso de siete personas privadas de la libertad durante la madrugada del 27 de diciembre, en Villaflores, quienes posteriormente fueron localizadas sin vida en la comunidad de Santa Julia, municipio de Cintalapa. En ese mismo hecho, una persona continúa desaparecida. También se reportaron hallazgos sin vida de personas previamente reportadas como desaparecidas en Tuxtla Gutiérrez, Huixtla y Mapastepec, así como de un ciudadano colombiano y uno guatemalteco.

Más allá de las cifras, las fichas activas representan personas con nombre, edad y un último punto conocido. Las familias describen a los desaparecidos, el momento de la ausencia y la información disponible hasta ahora.
María Edith Domínguez Domínguez, madre de José Manuel, mantuvo una búsqueda de más de 136 días, desde la desaparición de su hijo en junio de 2025. Señaló que, pese a las denuncias, no hubo avances claros en la investigación. “Yo necesito que me entreguen a mi hijo. Lo quiero vivo. No hay información clara sobre dónde está ni qué pasó”, declaró días antes de que su hijo fuera localizado sin vida en el municipio de Ocozocoautla.
Otro caso es el de Isabel Torres, madre de Casandra Isabel Arias Torres, desaparecida el 17 de diciembre de 2022 en Berriozábal. Su ficha continúa activa. “Mi hija desapareció y no ha sido localizada. No hay una respuesta sobre qué ocurrió ni dónde está”, señaló, al referirse a una búsqueda que se mantiene desde hace más de dos años y que se suma a los registros vigentes.

Javier Champo Hernández, padre de Daniel de Jesús Champo, relató que su hijo salió de Suchiapa con destino a Tuxtla Gutiérrez, rumbo a la casa de sus abuelos en el fraccionamiento Maldonado, y no volvió a tener contacto. Indicó que presentó la denuncia el día 21 y que el único dato con el que cuentan es un rastreo que ubicó a su hijo alrededor de las 10:40 horas, en la zona de Caña Hueca y Las Arboledas, dentro de un perímetro de 500 metros. “Después de eso no hay más información”, afirmó.
Daniel permaneció desaparecido por varias semanas, hasta que finalmente fue localizado con vida en la capital chiapaneca. El padre señaló que, como ocurre en otros casos, las familias reciben llamadas falsas o intentos de extorsión, sin que esto derive en información real sobre los desaparecidos.
Por su parte, Jorge Luis Llaven Abarca reconoció un incremento en las denuncias por personas desaparecidas, aunque señaló que parte de este aumento corresponde a casos no denunciados en 2024, así como a ausencias voluntarias derivadas de conflictos familiares.
En tanto, Gilberto Hernández García, asesor de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, indicó que algunos casos están vinculados a mecanismos de cooptación que afectan principalmente a jóvenes, quienes son enganchados por estructuras relacionadas con el narcomenudeo. Subrayó que este fenómeno requiere atención no solo de las autoridades, sino también de la sociedad, para evitar que nuevas generaciones sean incorporadas a estas dinámicas.
Al cierre de 2025, Chiapas registra 382 personas desaparecidas o no localizadas. Las cifras se actualizan, pero las fichas permanecen activas. Los registros oficiales continúan abiertos y las familias mantienen la búsqueda, con la información disponible hasta el último reporte.
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