¿El sol provocó faros amarillos en tu auto? Con estos métodos quedarán como nuevos
El cuidado de nuestro auto es fundamental por lo que te presentamos algunos métodos para mantener unos faros limpios
El cuidado de nuestro auto es fundamental por lo que te presentamos algunos métodos para mantener unos faros limpios

Leonardo Ruiz / El Heraldo de Chiapas
Con el paso del tiempo, los faros de los automóviles pueden volverse amarillos o apagados, lo que no solo afecta la estética del vehículo, sino también la seguridad al conducir, ya que una luz más débil puede reducir la visibilidad durante la noche o en condiciones de poca luz. Afortunadamente, existen varios métodos para recuperar el brillo y la claridad de los faros sin necesidad de cambiar el conjunto completo, lo que además de ser costoso, puede ser innecesario.
Lee más: ¿Papel higiénico se tira en bote o taza de baño? PROFECO aclara
Una de las formas más simples y económicas de limpiar los faros amarillentos es utilizando bicarbonato de sodio y agua. Para ello, se debe hacer una pasta espesa de bicarbonato con un poco de agua y aplicarla sobre la superficie del faro con un trapo o esponja. Luego, se frota suavemente en círculos hasta que el color amarillo comience a desaparecer. Después, se enjuaga con agua limpia y se seca con un paño suave. Este proceso puede ser repetido varias veces si el faro está muy deteriorado.
Otro método popular es usar pasta de dientes. Gracias a su ligera abrasividad, puede ayudar a eliminar la capa amarillenta que se forma sobre el plástico del faro. Para esto, se aplica una capa generosa de pasta de dientes sobre el faro y, con un paño suave, se frota en movimientos circulares. La pasta actúa como un abrasivo suave que pule la superficie y, al mismo tiempo, elimina los residuos de suciedad y opacidad. Después, basta con enjuagar con agua y secar.

Si se busca un resultado más profesional, es posible utilizar kits de restauración de faros que se venden en tiendas especializadas o en línea. Estos kits suelen incluir lijas de varios grados, un pulidor y sellador. El proceso comienza con el lijado del faro para eliminar la capa superficial dañada, seguido de un pulido que devuelve el brillo original. El sellador, que se aplica al final, ayuda a proteger el faro de futuros daños causados por los rayos UV y la contaminación.
Para quienes prefieren soluciones más naturales, el vinagre blanco también puede ser útil para quitar el amarillo de los faros. Se debe mezclar vinagre con agua en partes iguales y aplicar la mezcla con un trapo, frotando suavemente en círculos. Después de unos minutos, se enjuaga con agua tibia y se seca. Aunque no es tan agresivo como otros métodos, este truco casero puede ser efectivo para eliminar manchas superficiales.
Es importante recordar que la prevención es clave para mantener los faros en buen estado. Usar fundas protectoras o aplicar un sellador específico para faros puede prolongar su vida útil y evitar que se amarillen tan rápidamente. Además, mantener los faros limpios de polvo y suciedad ayudará a que no se acumulen residuos que contribuyan al deterioro del plástico.
Cualquiera de estos métodos puede devolverle la claridad y el brillo a los faros de tu automóvil, mejorando tanto su apariencia como tu seguridad al volante. Solo es cuestión de elegir el que mejor se adapte a tus necesidades y, con un poco de esfuerzo, disfrutar de una conducción más segura y agradable.